3.3.13

Anexo 4 - Las Fuerzas Aéreas en la Guerra del Chaco

La situación de las fuerzas.

Tanto Bolivia como Paraguay hicieron grandes esfuerzos por organizar fuerzas aéreas eficaces. Pese a ser un país pobre y pequeño, Bolivia poseía una fuerza aérea de cerca de cuarenta aviones, que incluían naves entrenadoras y de transporte. Paraguay podía colocar en campaña alrededor de diez aviones de combate y veinte naves de entrenamiento y transporte.
Al inicio de la Guerra del Chaco, Bolivia contaba con un cuerpo aéreo capaz y unos meses antes del conflicto, desplazaron un grupo aéreo de tres aviones de combate Vickers Vespa, tres bombarderos Breguet XIX, de cinco a seis aviones de combate Vickers “Scout” y un par de Fokker CVs a la zona de Villa Montes, en la frontera del Chaco y las tierras bajas de Bolivia.
El Tcnl Bilbao Rioja tomó el mando de la Fuerza Aérea Boliviana en el Chaco a inicios del conflicto y concentró su fuerza en Villa Montes con una base de avanzada en Muñoz.
(Apéndice 1: los aviones bolivianos en la Guerra del Chaco)

Un Curtiss Hawk II boliviano atacando a las fuerzas paraguayas -1933

En cambio Paraguay podía colocar en campaña alrededor de diez aviones de combate y contaba con aproximadamente veinte aviones entrenadores y de transporte. Esta cifra aumentó con el orrer del conflicto, pero se mantuvieron aviones como el bombardero Potez, que para 1932 ya era obsoleto, debido a su resistencia.
El comandante del cuerpo aéreo paraguayo era el My (luego Tcnl) Vicente Almandos Almonacid, un argentino que voló con los franceses en el Frente Occidental durante la 1ra Guerra Mundial.
El segundo Potez 25A-2 Paraguayo , con su distintivo que se muestra claramente en su fuselaje. Este avión fue el primero que se perdió en un accidente en el ejercito Paraguayo. 

Boquerón: Este célebre fortín que se ha constituido en el símbolo del heroísmo y la tenacidad del soldado boliviano, fue tomado el 31 de julio de 1932, con la cobertura aérea de una escuadrilla de aviones.

Desde entonces, la aviación boliviana realizaba frecuentes vuelos de exploración, reconocimiento e incluso de hostigamiento a las fuerzas paraguayas, que en grandes masas convergían hacia Boquerón con la resuelta intención de retomarlo.

Los primeros sucesos aéreos

Las naves bolivianas incursionaron contra la base paraguaya en Puerto Casado. Esas incursiones provocaron una fuerte reacción por parte del gobierno argentino, motivo por el cual Bolivia canceló los ataques aéreos. Desde ese momento, el Cuerpo Aéreo Boliviano llevó a cabo misiones de reconocimiento, patrullaje aéreo y apoyo aéreo cercano.
El día del inicio de la batalla, el viernes 9 de septiembre de 1932, 3 aviones Potez 25 paraguayos fueron sorprendidos en las inmediaciones del fortín por otros 3 aparatos Vickers bolivianos.
La sorpresa de los aviadores paraguayos fue mayúscula, puesto que inmediatamente descendieron a ras del monte para darse a una precipitada y desordenada fuga; en ese trance, el My Jorge Jordán inició una porfiada persecución sobre el Potez 25 Nº6, disparándole certeras ráfagas que impactaron en la escurridiza aeronave e incluso en el piloto.
-La participación de tres aviones adversarios y la herida que recibió uno de sus pilotos, está corroborada por las propias fuentes paraguayas que dicen: “…Los tres aviones ‘Potez’ en apresto en ‘Isla Taguató’ se dirigieron al frente de operaciones en una sucesión de vuelos en cooperación con las armas terrestres. En el cumplimiento de una de esas misiones el ‘Potez’ Nº5 piloteado por el Tte 1º Emilio Rocholl y de observador/artillero el Tte 1º Román García, aislado de su par el Nº6 tripulado por el Tte 1º Trifón Benítez Vera y Tte 1º Carmelo Peralta, era atacado por una patrulla enemiga de tres aviones, al mando del My Jorge Jordán Mercado - Resulta herido el Tte 1° Rocholl y la máquina con varios impactos de balas logra aterrizar sin mayores problemas en Isla Poí ”.
-Otro aviador paraguayo que participó en Boquerón señala:
“ … Eran tres los aviones paraguayos que estaban sobrevolando las proximidades de nuestro fortín en poder del enemigo; pero, fue un Potez 25 tipo colonial (el Potez 6) tripulado por el ‘benjamín’ entonces de nuestras alas, el Tte 2º Emilio Rocholl, a quien acompañaba como observador el de igual jerarquía, Román García, el que recibió el ataque. El choque fue espectacular e impresionante, dada la inmensa superioridad de la performance de la máquina de su adversario y por ser el primer combate aéreo que se libraba, precisamente en el primer día de la batalla, el piloto recibió una herida de consideración en el brazo izquierdo, obligándose por ello el observador a tomar la palanca de mando para conducir la máquina de vuelta a su base..”
-Por otro lado, el comandante del célebre reducto, Tcnl Manuel Marzana, consigna: “…vuelan sobre el fortín tres aviones pilas; una de las Semack les hace fuego, sensiblemente sin resultado. Vuelan muy alto y siguen en dirección a Yucra. Un cuarto de hora después vuelan perseguidos por tres aviones nuestros. Uno de ellos entabla combate con el enemigo; éste, perseguido, baja hasta los 300 mts.; pero, no podemos hacerle fuego por temor de tocar al nuestro; la máquina nuestra acosa a la enemiga, que tiene que huir vertiginosamente hacia Isla Poí. Quince minutos después los aviones bolivianos se dirigen a su base”
-De igual manera, la versión paraguaya está contenida en los siguientes términos:“...Fue sorprendido por un avión de caza enemigo que lo persiguió con tenacidad, siéndole a éste fácil alcanzarlo en virtud de su mayor velocidad y gran maniobrabilidad, en considerable desproporción con nuestra máquina. Acribillándola a balazos, a pesar de la admirable decisión con que se defendieron los nuestros. El resultado fue que, no sabemos por qué circunstancia, el enemigo abandonó su empeño de derribarlo, no obstante haber herido en el antebrazo izquierdo al piloto”
-Finalmente, el protagonista principal de este suceso, My Jorge Jordán Mercado, en su diario de campaña consigna elocuentemente: “Acuerdo Orden de la Escuadrilla 53-32 para apoyar a la defensa de Boquerón despegaron a Hrs. 7:30 Scout 7 con My Jordán, el Scout 8 con Cap Ernst y el Vespa 6 con Tte Paravicini y Tte García. El Vespa 6 dejó 2 bombas de 50 libras y cuatro de 25 libras; el Scout 7 tres bombas de 25 libras y el Scout 8 tres bombas de 25 libras. Avistamos en los alrededores de Boquerón 3 aviones enemigos que no entablaron combate; My Jordán persiguió avión enemigo ametrallándolo hasta agotar banda de munición”. 
Aerodromos en el Teatro de Operaciones
 

La falsedad de un derribo

Tanto las fuentes paraguayas como bolivianas, descartan fehacientemente el supuesto derribo de un avión boliviano; el mismo Tte Rocholl, en una entrevista que le realizó el corresponsal en Asunción de “La Nación”, al margen de pavonear que se enfrentó a tres aviones, no hizo referencia en ningún momento al derribo que se le atribuye 80 años después; su versión fue: “…Tras algún tiempo de vuelo llegamos por fin a Boquerón. Altímetro señalaba ochocientos metros ese momento. A poco encontrarnos evolucionando cumplimiento nuestra misión divisamos tres Curtiss bolivianos, los cuales se lanzaron sobre nosotros trabando combate; con el Tte García nos defendimos tesoneramente evolucionando forma poder cubrirnos en posible. Un rato más y adversarios volaban aproximadamente cincuenta metros nosotros. Ametralladoras funcionaban intermitentemente y en eso sentí tocado brazo izquierdo por una bala. Tte, muéstranos herida, conserva proyectil. Y con toda modestia dícenos es simple rasguño. Nuestro objetivo había terminado y luego de luchar rato más con los tres bolivianos, emprendimos viaje nuestra base, aunque no sin antes mirar detenidamente cómo iban desarrollándose operaciones....”
Esto lo ratifica el propio Director General de la Aviación Paraguaya en los inicios de la Guerra del Chaco, My Vicente Almandos Almonacid, quien en un comunicado de fecha 12 de septiembre de 1932, señala: “Los tenientes Rocholl y García se han hecho acreedores a ser condecorados con la medalla de aviación, pues pilotando un avión de observación y bombardeo, llevando doce bombas volaron sobre fortín Boquerón el 9 de los corrientes, siendo atacado por tres aviones bolivianos; Rocholl recibió herida en un brazo únicamente después de haber dejado caer todas las bombas que llevaba ese aparato consigo y cuando las alas y el fuselaje se encontraban perforadas por treinta tiros”.
Ya en esa época, la prensa boliviana ridiculizó así la versión paraguaya: “Se ha lanzado al aire, asegurando sin pizca de rubor, que en el único combate aéreo realizado, un avión paraguayo hizo frente a tres aviones bolivianos, pero se le olvidó añadir en qué consistió ése, que en puridad de verdad en mirar a los adversarios y tomar a la primera ráfaga de ametralladoras de uno de ellos, tomó las de villadiego, sin volver la vista hasta Asunción”

Tte 1º Rocholl protagonista del combate aéreo del 09 de septiembre de 1932
 

La Aviación Naval Paraguaya 

La Aviación Naval Paraguaya, se creó por Decreto del Poder Ejecutivo Nº 34300 del 17 de Agosto de 1929 como “La Estaciòn Aeronaval”, ante la necesidad de dotar a la Armada Nacional del poder aéreo apta para intervenir en operaciones integradas con las demás fuerzas navales.
Nació así, el punto inicial de la institución que muy pronto llegaría a desempeñar importantes servicios aéreos, a la cabeza de la organización fue puesto el Teniente Coronal de la Real Armada Italiana, Don Ernesto Colombo, quien secundado por instructores de la misma nacionalidad, dio comienzo a las clases teóricas pertinentes a esta actividad en lo referente a Pilotos, Mecánicos y Montadores, obteniéndose óptimos resultados en las pruebas finales del curso, gracias a la idoneidad de los instructores y el entusiasmo febril de los alumnos que luego formaron de esta manera el primer plantel del personal de la Estación Aeronaval.

En julio de 1929, se dio comienzo a la instrucción práctica de Pilotaje aéreo con máquinas terrestres, luego previo examen con éstas, el pasaje a Hidroaviones, i
nicialmente tuvo un hidroavión CANT-10 y un SAVOIA S59bis, seguido en 1929 por dos hidroaviones Macchi M18, además de compartir los entrenadores Morane-Saulnier MS139 con el ejército., así al finalizar el año se pudo presenciar la hermosa realidad de contar con seis Pilotos Navales (Tte 1º de Marina Ramón Díaz Benza y Porfirio Machuca; los Guardiamarinas Ramón E. Martino, Victor Urbieta Rojas, Heriberto Osnaghi y Teófilo Fariña Sanchez) que robusteciendo cada vez mas sus alas, llegaron a escribir páginas gloriosas para la Aviación Naval en la contienda Chaqueña.
La Aviación Naval actuó en la guerra en el sector norte, tomando como base Bahía Negra utilizando máquinas pesadas y poco veloces, características que no significaron obstáculos para que se cumplieran todas las misiones encomendadales, como reconocimientos, bombardeos, fotografías, sobre posiciones enemigas, los primeros en América Latina, burlando así la superioridad enemiga en calidad y número de máquinas.
La Aviación Naval Paraguaya tuvo una distinguida historia en la Guerra del Chaco, durante la cual hizo el primer bombardeo aéreo nocturno de Latinoamerica con un Macchi M.18 (R5) contra posiciones bolivianas el 22 de diciembre de 1934 (Tte 1º de Marina Ramón Martino y Cap Obs Job Von Zastrow). También fue protagonista entre otras acciones las de San Juan, Vitriones, Alta Vista, Mcal. Sta. Cruz y Guijarro. Fechas: 28 y 31 de Diciembre de 1934 y 1° de Enero de 1935. Consecuencias: Las bombas paraguayas causaron daños en las instalaciones bolivianas, además del shock psicológico de ser atacados todavía en horas de madrugada.



Operaciones aéreas navales paraguayas y bolivianas

En vista de que todas las tropas y abastecimientos que Paraguay enviaba al Chaco se embarcaban por el Río Paraguay, el control aéreo sobre el río cobró una importancia considerable.
La Armada acantonó su pequeña fuerza en Bahía Negra en el sector norte del Chaco para apoyar a las fuerzas del ejército que bloqueaban cualquier avanzada boliviana río abajo. Durante la guerra, el arma aérea paraguaya voló 145 misiones, inclusive misiones de reconocimiento y operaciones de ataque terrestre. La unidad aérea naval mantuvo a los bolivianos bajo presión en la parte superior del Río Paraguay e inclusive llevó a cabo los primeros bombardeos nocturnos que se efectuaron en América. El 22 de diciembre de 1934, un Macchi M.18 bombardeó las bases bolivianas en Vitriones y San Juan dejando caer 400 libras de bombas.

Los bolivianos también acantonaron una pequeña escuadrilla aérea en el sector norte del Chaco y atacaron el tráfico por el río Paraguay en varias ocasiones. En vista de la dependencia en el río como línea de comunicación, la pérdida de una cañonera o un buque de vapor grande a causa de un ataque aéreo hubiera sido muy grave para Paraguay.
Para contrarrestar la amenaza aérea boliviana, la Armada Paraguaya utilizó sus cañoneras pesadas, que estaban bien equipadas con cañones automáticos, para escoltar los botes con tropas o abast
ecimientos y para servir como baterías de artillería antiaérea flotantes en las bases principales de Concepción y Puerto Casado. El desempeño de las cañoneras fue admirable y en varias ocasiones alejaron a los aviones bolivianos. Inclusive la cañonera Tacuarí se atribuyó el derribo de uno de los aviones atacantes sobre Bahía Negra, el 22 de diciembre de 1932. A causa de los esfuerzos de la Armada, los bolivianos ocasionaron daños mínimos al tráfico logístico de Paraguay.
(Ver Anexo 5 – Las Armadas en la Guerra del Chaco)


 

La lucha aérea


La fuerza aérea boliviana: "Después de Campo Vía, en ese panorama de pesadumbre, Bolivia tenía un pequeño aliento, la superioridad aérea fue permanente durante todo el transcurso de la guerra. Nombres como el de Bernardino Bilbao Rioja, Hermán Jordán y, por supuesto, el mayor héroe de la aviación boliviana, Rafael Pabón, demostrando una seguridad aérea incontrastable".
"Pero es que esos aviones nos sorprendieron a nosotros, y al ver nosotros los aviones corrimos todo el personal técnico a descargar las bombas para que los aviones puedan sin bombas salir, a batallar. Salieron los aviones y los otros empezaron a huir porque nunca los paraguayos han presentado una batalla de frente, siempre han huido. Los perseguidores éramos aviadores bolivianos".
"El Cap Rafael Pabón mató en vuelo en una batalla encima de Km. 7 a un enemigo paraguayo. Fue una batalla espectacular, vieron ambos ejércitos desde tierra. Pabón moriría en acción de combate meses después. Como muchos otros bolivianos demostró valentía a pesar de una conducción discutible de la guerra, nuestros hombres de la base, nuestros hombres como oficiales que estuvieron en el frente de batalla, no se arredran ante los desafíos. Todo honor para la Fuerza Aérea de Bolivia que cumplió un papel complementario esencial, muy importante, los vemos con el paso de la historia.
"A pesar de su empleo deficiente, el arma aérea boliviana, excelentemente equipada, dominó el cielo durante la guerra. Su papel era cuádruple. Se la consagraba principalmente al reconocimiento, pero en tal servicio tropezaba con dos inconvenientes: los observadores no estaban bien entrenados en el acopio de informaciones aéreas y por eso daban a veces partes inexactos; y, peor aún, los jefes del ejército de tierra hacían caso omiso, con demasiada frecuencia de las informaciones aéreas. Otra función primaria de la aviación consistía en el reabastecimiento aéreo, que habitualmente se realizaba con el grupo de transportes trimotores Junker. La falta de paracaídas y la ignorancia de la técnica de embalar los suministros que debían arrojar desde el aire, privaban por lo común de toda eficacia a esta misión. Un tercer papel era la guerra psicológica - arrojar hojas volantes sobre las tropas enemigas.
Por último, la Fuerza Aérea era empleada como apoyo, pobremente coordinado, de las operaciones terrestres. Fueron raras las victorias aéreas, sobre todo por la cautela del Grupo Aéreo paraguayo, en razón de su equipo inferior.

La fuerza aérea paraguaya: numéricamente inferior a la boliviana durante todo el transcurso de la guerra, no por ello menguó su disciplina y su espíritu de sacrificio, realizó una labor importante en la observación aérea, fotografiando rutas, caminos y posiciones enemigas. Cuando sus cazas combatieron, sus pilotos jamás esquivaron el encuentro. Nos remitimos solo al siguiente informe en que lucharon sobre Isla Poí tres Fiat paraguayos contra once aviones enemigos: "Fecha 121/06/33. Tte 1° Walter Gwing, Tte 1° Tomás A. Rufinelli, Tte lº Román García, Obs. Aviones de caza 11l/1; 11/3; 11/5. Avión Fiat CR20. Misión: repeler ataque general Isla Poí. Objetivo: Defensa del Cuartel General. Resultado: Combate con 11 Curtis. Muere en acción el Tte lº Walter Gwing".
La aviación boliviana volaba casi siempre, por lo general en formación de cuatro a seis aparatos y recorría todo el frente, haciendo sus reconocimientos virtualmente sin ningún estorbo. Esto salvó a Bolivia de uno de los más atrevidos planes paraguayos: un envolvimiento estratégico del ejército boliviano contra el Pilcomayo. El plan que buscaba una decisiva victoria de aniquilamiento, quedó malogrado cuando desde el aire se descubrió el camino necesario para la maniobra, todavía a medio construir.
El Grupo Aéreo paraguayo hizo su primera aparición con dos escuadrillas, una de caza y otra de reconocimiento y bombardeo; los aparatos eran Potez "25" y Wibaults (comprados en la segunda mitad del decenio de 1920), los Wibaults resultaron un fracaso mecánico debido al enfriamiento del agua; los Potez eran demasiado lentos y de difícil maniobra para trabarse con los Curtis Hawks y Ospreys de Bolivia, que en aquella época figuraban entre los mejores aparatos del mundo, por ello, se pidieron rápidamente cinco aviones de caza Fiat, obtenidos para hacer frente a los Curtis.
Del Comando Aéreo: El dominio del aire que se concede a la aviación boliviana, en ciertos casos hasta en grado absoluto, de todos modos, no fue suficiente para impedir el cumplimiento de nuestras misiones fundamentales. Tanto más remota aparece pues, la posibilidad de satisfacer la demanda de que nuestra aviación impidiese la actividad aérea del enemigo como manifiestan haberlo deseado algunos autores nacionales, principalmente:
-se cumplieron misiones de bombardeo desde Boquerón hasta Charagua; desde Vitriones, Vargas y Vanguardia a fortín Florida e Ingavi, atacando posiciones fortificadas y bien defendidas bases de la Fuerza Aérea Boliviana.-los múltiples movimientos del enemigo y la red de caminos abiertos por él para llevar a cabo operaciones estratégicas y tácticas, fueron descubiertos y oportunamente denunciados por la aviación”.

Acciones mas importantes

La historia aeronáutica ha conceptuado como el 1er Combate Aéreo en América a la espectacular lid que se suscitó en los cielos del Fn Saavedra el domingo 4 de diciembre de 1932, donde el Cap Rafael Pabón derribó una aeronave enemiga; por la abundancia de datos fiables sobre este enfrentamiento, pero esta fecha no solo sería aplicable al primer combate aéreo sino también al primer derribo aéreo de América ya que un avión fue derribado. Ese día, Rafael Pabón derribó la primera aeronave de la aviación paraguaya (Potez 25-A2 Nº6), tripulada por el Tte1ro Trifón Benítez Vera y el Cap Ramón Avalos Sánchez.
El 04 de diciembre, a las 11.00 de la mañana (hora del encuentro), en los cielos del Chaco boreal, se dio el combate que cuyo desenlace y repercusión trascendió en el continente entero, dando mucho prestigio a la Fuerza Aérea Boliviana
Este combate aéreo es de mucha importancia histórica en América, ya que por primera vez hubo bajas (de pilotos) confirmadas durante la guerra, algo que hasta ese momento no se había visto en el continente y causó gran expectativa a los soldados de ambos bandos ya que algunos nunca habían visto algo así.
Fuente: "La primera refriega aèrea en la Guerra del Chaco" por Ramiro Molina Alanes


My Rafael Pabón Cuevas
Tenía apenas 31 años, aquel 12 de agosto de 1934, cuando su avión fue derribado en combate sobre el Fortín Florida y en plena Guerra del Chaco. En aquellas calurosas tierras quedaba truncada la vida de uno de los precursores de la aviación en Bolivia y uno de sus mejores pilotos.



-El ejército paraguayo tampoco tenía la superioridad necesaria para capturar Ballivián lo que no impidió que realizara un ataque aéreo con 4 aviones Potez 25 el día 8 de julio de 1934, que dañó en suelo 5 aviones Curtiss-Wrigth Osprey bolivianos, camiones, tanques de combustibles de aviación y la pista aérea. De los tres aviones bolivianos que salieron en persecución de los atacantes uno fue derribado falleciendo el My Nery y su copiloto el Tte Dorado.

-Cuando el Servicio de Inteligencia paraguayo detectó la creación y el objetivo del nuevo CE boliviano cundió la alarma en el comando paraguayo. El avance boliviano en el alto Paraguay pondría en peligro los puertos paraguayos ubicados más abajo entre las cuales estaba Casado, desde donde se abastecía a todo el ejército. También existía la posibilidad de que los bolivianos avanzaran hacia la laguna Pitiantuta y de allí a la punta del riel del ferrocarril a Casado lo que combinado con un ataque desde el fortín El Carmen podía encerrar a todo el ejército paraguayo
Se ordenó la exploración aérea del desértico sector norte para verificar sí los bolivianos estaban construyendo nuevos caminos. El 12 de agosto de 1934, el piloto paraguayo Cap Peralta con el Tte Etchevarry, después de dos horas de vuelo, descubrieron partes de un camino en construcción y al pasar sobre el fortín boliviano Madrejón vieron un avión estacionado en el fortín. El piloto boliviano, al ver al solitario y lento Pótez 25, despegó inmediatamente en persecución de esa presa fácil. Tras varios intentos por derribar al avión paraguayo que huía en zig-zag rozando la copa de los árboles, el veloz Curtiss Osprey recibió impactos de ametralladora que afectaron su motor por lo que terminó estrellándose en el monte. El piloto boliviano muerto resultó ser el My Rafael Pabón que el 4 de diciembre de 1932 había derribado un avión paraguayo en Kilómetro 7.



  
-La abnegada y valerosa 6º Div del CE que en incursión relámpago, venciendo la resistencia sucesiva del enemigo había llegado a fines de agosto de 1934 a los portales de Carandayty, postrada y exhausta de tanto esfuerzo realizado y fuertemente presionado por el Cuerpo de Caballería del Cnl Toro, en una proporción de 5 a 1, se vio obligado a retirarse en acción retardante, entretanto el Comando pudiera terminar de montar la magistral maniobra de El Carmen: "Aquel día primaveral del 29 de setiembre de 1934, el cielo y las tropas del CE fueron testigos de la lucha a muerte de dos voluntades; el entonces Cap Tomás A. Rufinelli y el Tte Abelardo Bertoni tripulando dos aviones Fiat CR 20, escoltaban a un Potez 25 piloteado por el Cap Carmelo Peralta y de observador el Tte 1° Rogelio Echeverri cuya misión se circunscribía a reconocer y bombardear las posiciones enemigas de Algodonal.
En la ocasión, recordaba Rufinelli, “fuimos atacados por tres escuadrillas de aviones "Curtís", unas quince máquinas del Altiplano. Sin embargo, el cansino pero noble Potez conducido por uno de los más expertos pilotos de entonces, el Cap Peralta, supo aprovechar el momento propicio del laberinto para escabullirse y ganar la protección de las armas automáticas de nuestra propia infantería, volando a baja altura. Entre tanto los aviones de caza Fiat ante la marcada desigualdad cuantitativa y cualitativa, ya no buscaron librar combate alguno sino estrellarse contra las máquinas adversarias que, finalmente persuadidos los pilotos bolivianos de nuestras siniestras intenciones - decía el My Rufinelli - optaron por reagruparse y seguidamente, en perfecta formación desaparecer en el horizonte”.
Seguidamente el My Rufinelli acotaba: "Rindo mi homenaje de admiración a la bravura del piloto boliviano, a su alta técnica de combate y a la precisión de sus disparos al arrancarme a tiros desde la cola de mi avión, mis gafas de vuelo y de haber causado más de 20 perforaciones a la base del parabrisas de mi máquina, en circunstancias tal vez en que yo perseguía con la cabeza inclinada a alguna otra máquina enemiga y sin advertir que en medio de la barahúnda tenía prendido a la parte trasera de mi Fiat otro excitado "cóndor" que buscaba afanosamente endosarme el pasaporte... rumbo al camino de San Pedro".
El Cte del CE Cnl Rafael Franco, que había observado entonces las incidencias de aquella desigual brega aérea, en nota dirigida al Comando expresó: "Estimo de mi deber llevar a conocimiento de ese Comando la actuación de nuestra escuadrilla de aviación comandadas por los Cap(s) PAM Tomás A. Rufinelli y Carmelo Peralta, como la eficaz cooperación prestadas por dichas unidades del 2ºCE en las acciones de guerra realizadas en este frente. En estos hechos, en cada vuelo, nuestros aviadores pusieron de manifiesto su gran corazón de patriotas y dieron pruebas de gran valor que la historia inmortalizará en sus páginas para honra de la aviación militar”.


Cráter dejado por una bomba de la Fuerza Aérea boliviana. En la misma caben 25 hombres.

Consecuencias

El desgaste de aviones y pilotos durante la guerra fue alto para ambos lados. El principal aniquilador de aviones y pilotos fueron los accidentes operacionales. De los nuevos Curtiss Osprey que Bolivia había ordenado, se perdieron dos en combate y cuatro en accidentes durante la guerra y Paraguay perdió cuatro aviones en accidentes de entrenamiento con cuatro muertos.
Durante el conflicto, Bolivia volaba entre 57 y 62 aviones de combate y 22 aviones entrenadores y de transporte, mientras que Paraguay volaba 32 aviones de combate y 23 aviones entrenadores y de transporte.
Según cifras oficiales paraguayas, durante la guerra Paraguay perdió nueve aviones (dos Wibault, cuatro Potez 25, un CANT, dos Fiat CR20) y Bolivia perdió diez (6 Osprey, un Junkers, un Hawk y dos Curtiss Falcon). La principal causa de estas pérdidas en combate fue el fuego terrestre. Los combates de aire a aire eran relativamente pocos, sin embargo, cuando las fuerzas aéreas se enfrentaban ocurrían combates agresivos entre los aviones caza, como por ejemplo un choque insólito entre un bombardero Potez 25 paraguayo y dos bombarderos Breguet XIX bolivianos.
En varias ocasiones, hubo ataques muy exitosos en contra de bases aéreas y depósitos de pertrechos del enemigo:
-El ataque paraguayo de más éxito durante la guerra se llevó a cabo en contra de la pista de aterrizaje y el depósito boliviano en Ballivián el 8 de julio de 1934 (narrado anteriormente),
-Después de la Batalla del Cármen, en noviembre de 1934, las unidades aéreas bolivianas cubrieron la retirada del ejército boliviano atacando constantemente a las unidades de avanzada paraguayas.

*Con relación a los informes brindados por las patrullas aéreas de ambos contrincantes se aprecia “la incredulidad de muchos Comandos de Unidades en los informes de sus subordinados, no constituía precisamente excepción, antes bien, ella era frecuente, hasta generalizada, casi. Los patrullajes eran repetidos una y otra vez, no tan solo para seguridad sino también para el cotejo de los partes rendidos por una y otra patrulla”.
*Los informes de la aviación de ningún modo podían escapar a la actitud escéptica anotada. Un determinado camino descubierto desde el aire, era denunciado aportando su dirección, posición y extensión; seguían luego las patrullas terrestres para ubicarlo, las que, con relativa frecuencia, regresaban con el parte de no haberlo hallado, de trágicos resultados a veces. Se mencionan: "que nuestra aviación parece habría localizado" llevando al pie de página la nota: "Nunca se pudo ubicar en tierra", aunque no habla de inexistencia del camino; “ a un patrullaje a cargo del Tte de Rva José Duarte que localizó dicho camino, figurando el citado camino en los mapas de la época.

*En la Fuerza Aérea paraguaya,tanto los trabajos de reconocimiento fotográfico como los a vista llevados a cabo, tuvieron, con la desventaja de la inferior velocidad de los aviones y la frágil composición de sus unidades, el inevitable y obligado ingrediente de los violentos combates con la bien dotada y mejor armada aviación boliviana„ en tal medida que sus máquinas parecían invulnerables, o inócua la lluvia de proyectiles que descargaban nuestros observadores sobre sus osados atacantes. En este sentido, se considera equivocado afirmar que: "la aviación había optado por la táctica generalizada de no presentar combate", como cualquier otra manifestación de ese tipo, cuyo origen creemos 'hallarlos en los comentarios formulados esos días en el Comando del Chaco acerca de una carta que dirigiera el Presidente Ayala al General Estigarribia, en la que, entre otras cosas decía: “Este texto nunca pasó de ser comentario y consejo. Las misiones se cumplieron con patrullas de dos o tres aviones, con o sin protección de aviación de caza, y con frecuencia ponderable, era necesario desafiar a la activa y abundante aviación boliviana con un solitario Potéz 25 de Reconocimiento y Bombardeo”. “La aviación paraguaya al servicio del ejército vencedor del Chaco tiene cumplidas misiones positivas, vitales, que sirvieron decisivamente en la defensa primero y en el triunfo despues del heroico soldado guaraní, cuyo valor empujó al invasor más allá del río Parapití, límite natural de sus dominios de hecho y de derecho”.
Página de una historieta sobre la lucha aérea en el Chaco
 

Embargo de armas aéreas

Si bien ambas fuerzas aéreas enfrentaban un desgaste de aviones considerable, el problema de encontrar aviones de reemplazo se dificultaba a causa de un embargo sobre la venta de armas a ambos combatientes por parte de la Liga de las Naciones y el gobierno norteamericano. Sin embargo, aunque los embargos eran inconvenientes, tanto Bolivia como Paraguay dieron muestras de ingeniosidad al evadir los controles internacionales e importar suficientes aviones para mantener a sus fuerzas aéreas volando.
Bolivia dependía del apoyo de Chile, que había comprado la licencia para ensamblar algunos aviones Curtis, inclusive el Curtiss Falcon. En vista de que los Osprey bolivianos estaban desgastados por el combate y los accidentes, los bolivianos querían un avión de combate biplaza y más rápido y el Falcon era un reemplazo excelente. Los bolivianos pudieron importar varios Falcon de Chile durante la guerra en vista de que Chile silenciosamente ignoraba el embargo de la Liga de las Naciones. Los Curtiss Hawk y Sea Hawk, los mejores aviones de combate en Bolivia, también fueron comprados a través de una conexión chilena.
El intento más emprendedor de Bolivia para evadir los embargos de Estados Unidos y de la Sociedad de Naciones sucedió en 1934 cuando Bolivia hizo un pedido de cuatro bombarderos Curtiss Condor. Estos bombarderos biplanos grandes transportaban una carga de bombas de una tonelada, tenían tres torretas, cada una con una ametralladora calibre .30 y de gran alcance. Oficialmente, los bolivianos querían esos aviones para el “transporte médico”, pero en vista de que los “Cóndor” fueron ordenados con equipo militar, inclusive torretas, ametralladoras y portabombas, eso fue poco probable.
La explicación probable del motivo del pedido fue que en vista de que las cosas iban sumamente mal en el campo de batalla y el hecho de que los bolivianos querían un bombardero pesado con el alcance para bombardear a Asunción desde Bolivia, los Condor llenaban los requisitos. Cuando Estados Unidos rehusó permitir la venta de los aviones, los bombarderos fueron comprados por subterfugio por una aerolínea recién creada—la Tampa-New Orleans-Tampico (TNT) Airline. Los cuatro “Cóndor” llegaron hasta Perú, momento en que el gobierno norteamericano y diplomáticos paraguayos fueron alertados y exhortaron a Perú a que embargara los aviones.
Bajo el embargo de la Liga de las Naciones, Francia embargó 10 Potez 50 ordenados por Paraguay y los Países Bajos detuvo el envío de cinco Fokker CVD. Durante la guerra, Uruguay y Argentina conspiraron para apoyar las compras de armamento de los paraguayos. Uruguay permitió que aviones provenientes de Europa se transbordaran en sus puertos y Paraguay compró a través de fuentes argentinas una variedad de aviones entrenadores, de transporte y de enlace.

Sirvientes de una ametralladora haciendo fuego contra aviones bolivianos

Conclusiones

La Guerra del Chaco es un buen ejemplo de cómo fuerzas aéreas pequeñas pueden provocar un impacto importante en una guerra. Las dos fuerzas aéreas, que rara vez ponían en servicio más de 15 aviones de combate en el caso de los bolivianos y nunca más de 10 en el caso de Paraguay, desempeñaron papeles importantes en todas las etapas del conflicto.
Ambas fuerzas cumplieron con su deber, dentro de sus limitaciones, mucho más allá de lo que le conceden la incompleta información o la total ignorancia de algunos, mostraron aptitudes tácticas e ingeniosidad considerable: -El sistema de evacuación aerosanitaria de ambos beligerantes tuvo mucho éxito y le salvó la vida a miles de soldados que, de lo contrario, hubiesen muerto en las condiciones primitivas de los hospitales en campaña. -El hecho de que estas pequeñas fuerzas aéreas pudieron mantener los aviones en funcionamiento en las condiciones miserables del Chaco es testigo de la dedicación de sus iniciativas de mantenimiento. -Si bien el desempeño del Ejército Boliviano era deficiente en la batalla, el Cuerpo de Aviación salvó en ocasiones a unidades del ejército en retirada de la destrucción total al atacar incesantemente y destruyendo a las fuerzas paraguayas. -El rendimiento de ambos comandantes aéreos fue muy competente; el Tcnl Almonacid de la Aviación en Campaña de Paraguay y el Tcnl Bilbao Rioja y el Tcnl Jordán de Bolivia merecen reconocimiento por haber logrado mucho con muy pocos recursos.
En cuanto a los comandantes del teatro, Paraguay tuvo la buena fortuna de tener en José Estigarribia uno de los mejores Generales en las Américas; con fuerzas inferiores, en repetidas oportunidades rebasó los flancos, ejecutó maniobras y aniquiló a unas fuerzas enemigas que estaban mejor equipadas. Utilizó sus unidades aéreas muy eficazmente en los roles de reconocimiento y ataque terrestre. Por otra parte, los bolivianos fueron servidos muy deficientemente por sus comandantes—especialmente el Gnl Hans Kundt que resultó ser un desastre para las armas bolivianas. No sólo fue este producto del Estado Mayor Alemán un táctico incompetente, sino que repetidamente descartaba la información precisa que sus pilotos le presentaban—información que podría haber convertido el desastre en Campo Vía en una victoria boliviana.

*En la participación de la Aviación en la Guerra del Chaco, jugaron su papel ponderable factores diversos en el desarrollo de las operaciones durante la contienda entre 1932-1935. Entre esos factores, se puede anotar; -el insuficiente conocimiento del empleo de la aviación en los diversos niveles de comando, este empleo debió ser también parte de la educación para los mandos.
-El reconocimiento aerofotográfico pronto cayó en desuso. No fue aprovechado como podría haberlo sido, particularmente para suplir la falta de mapas y cartas de que se padecía. Polvorientos archivos conservan, sin embargo, fotografías aéreas de Boquerón, Arce, Cabo Castillo y un mosaico fotográfico del sector de Campo Aceval - Falcón - Rancho 8 y Pirizal, de poca o ninguna utilización por los mandos interesados. Un trabajo de ajuste de tiros de artillería señalados sobre una fotografía aérea de Cabo Castillo habla de la eficacia lograda, aunque en otras ocasiones no hacían más que producir desconcertantes comentarios.
-Mediante la observación a vista se llevó a cabo el supremo esfuerzo de suplir el deficiente conocimiento del terreno en la zona de operaciones. Calificamos de supremo, rindiendo homenaje de este modo al Tte 1° PAM Trifón Benítez Vera y su observador el Cap Ramón Avalos Sánchez, abatidos en el avión Potez N° 6, sobre Saavedra, el 4 de diciembre de 1932, empeñados en la búsqueda de información cuando fueron atacados por tres aviones enemigos.

* Por lo expuesto, las fuerzas aéreas beligerantes, aún en la estrechez de sus recursos, pudieron servir con eficacia a sus respectivos Comandos del Ejército, a los Comandos de Cuerpo de Ejército, a las Divisiones y Destacamentos.
* Grandes actos de bravura de ambas partes durante la guerra del Chaco quedaron y quedarán ignorados como quedaron sepultados sus protagonistas que dejaron en la inmensa selva la propia sangre en aras de sus ideales de justicia y en pos del amparo de sus propios hogares.

8 comentarios:

  1. Estimado, desde Uruguay le escribo solicitando su ayuda. Soy nieto de Blas Cortés Oribe. En una crónica el mismo Vicente Almandos lo refiere como el primer voluntario internacional en la guerra del chaco, yendo en su propio De Havilland a ponerse al servicio de la fuerza Área paraguaya en 1927.

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    2. Goliardo, podrías comunicarte directamente al Museo de la Fuerza Aérea Paraguaya o al Museo de Defensa Nacional del Paraguay. Ellos sin duda poseen datos de su abuelo

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    3. Goliardo, podrías comunicarte directamente al Museo de la Fuerza Aérea Paraguaya o al Museo de Defensa Nacional del Paraguay. Ellos sin duda poseen datos de su abuelo

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  2. Muchas gracias por responder. Me gustaria poder contactarlo para que me oriente en esta búsqueda, si maneja Facebook o mail, le agradecería me escriba. El mío es goliardopedrense@gmail.com

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  3. Observacion: Curtiss le vendia aviones a Bolivia desde su fabrica en Estados Unidos y gracias a que contaban con un agente comercual en La Paz, musmo que ya habia vendido a gobierno boliviano un Curtiss Wasp en los años 20, y habia concretado una exhibucion con un Falcon D-12 y un Hawk en La Paz a fines de la misma decada. Uno de elloscpiloteaso por James Doolittle, quien en la Segunda Guerra Mundial se haria famoso, ya que tras Pearl Harbor, atacaria Japon con bombarderos B-25 que despegaron de portaaviones, algo inedito.

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  4. En lo referente a las acciones aéreas de Boquerón, es una copia de mi investigación histórica que publique el 2007 en "Actulidad Aeronáutica" y suplemento "Nuevos horizontes" de El Diario bajo el título "La Primera Rifriega Aérea en la Guerra del Chaco"; pero, Ud. no consigna la fuente, lo cual no sólo es un delito, sino una falta de ética; por favor le pido rectificar esta falencia.

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    1. Señor Ramiro Molina Aldanes
      Recibì vuestro correo, el cual me trajo cierta "incomodidad" por lo vertido. Ante esto deseo manifestarle que en ningùn momento ni circunstancias he procedido con falta hacia los autores, que son muchos, en este "Resùmen de la Guerra del Chaco".
      En cuanto al artìculo "La Primera Refriega Aèrea en la Guerra del Chaco" fue obtenida de uno de los varios portales guaranìes que tratan el tema como tambièn lo hacen portales bolivianos, pero sin consignar su autorìa y sì hacen menciòn al señor Horacio Cambeiro, que desarrollò temas sobre las acciones aèreas en la guerra.
      Estimado, a la brevedad harè constar en el artìculo de mi post su autorìa, asimismo le comento, que como se trata de un "extenso resùmen" sobre la guerra, que aùn continùo y espera por màs hasta su finalizaciòn, las fuentes del mismo, que son muchas y variadas, seràn mencionadas en el espacio "bibliografìa".
      Quedando a su disposiciòn, lamentando este suceso y solicitando las sinceras disculpas, lo saludo cordialmente
      Josè Marìa

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