El primer ministro británico Andy Burnham respondió a Donald Trump reivindicando el deseo de los isleños de continuar bajo dominio británico, pero el argumento choca con el núcleo histórico y jurídico del reclamo argentino,“Gran Bretaña desalojó por la fuerza a las autoridades argentinas en 1833 y consolidó posteriormente una población propia”. La ONU reconoce una disputa de soberanía, pide negociaciones entre Buenos Aires y Londres y habla expresamente de respetar los “intereses” de los habitantes, no de convertirlos en árbitros del litigio territorial (Fuente: totalnewsagency.com)
Consideraciones
- El primer ministro británico Andy Burnham respondió a la inesperada apertura del presidente Trump sobre las islas Malvinas con un alto grado de cinismo y desempolvando el argumento central utilizado durante décadas por Londres "que los habitantes del archipiélago desean continuar siendo británicos y que su supuesto derecho de autodeterminación impide cualquier negociación sobre soberanía".El problema para Gran Bretaña es que semejante construcción diplomática tropieza con la historia de 1833(1)(2)y con la forma específica en que las Naciones Unidas encuadraron posteriormente el conflicto.
- “Las Islas Falkland son británicas y tienen derecho a determinar su propio futuro. Los isleños han manifestado su deseo de seguir siendo un territorio británico de ultramar y nuestro compromiso con ellos es inquebrantable”, sostuvo Burnham después de que Trump reconociera que Washington está revisando su posición respecto del diferendo entre Argentina y Reino Unido. El mandatario británico insistió en que “la soberanía recae en el Reino Unido” y que la autodeterminación de los habitantes resulta “primordial”.
Ese argumento tiene una eficacia política evidente, pero presenta una dificultad histórica imposible de soslayar, "la actual población de las Malvinas no precede a la ocupación británica que dio origen a la controversia, sino que se consolidó bajo la administración establecida después del acto de fuerza del 3 de enero de 1833"
- Argentina ejercía actos administrativos sobre las islas desde los primeros años posteriores a la independencia, en 1820, David Jewett tomó posesión formal del archipiélago en nombre de las Provincias Unidas del Río de la Plata y en 1829 el Gobierno de Buenos Aires creó la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas, designando a Luis Vernet como autoridad
El 3 de enero de 1833, la corbeta HMS Clio de la Royal Navy, respaldada por una fuerza naval superior, exigió la entrega de Puerto Soledad, y las autoridades argentinas fueron obligadas a retirarse y el ejercicio efectivo de soberanía quedó interrumpido.
- “Las Islas Falkland son británicas y tienen derecho a determinar su propio futuro. Los isleños han manifestado su deseo de seguir siendo un territorio británico de ultramar y nuestro compromiso con ellos es inquebrantable”, sostuvo Burnham después de que Trump reconociera que Washington está revisando su posición respecto del diferendo entre Argentina y Reino Unido. El mandatario británico insistió en que “la soberanía recae en el Reino Unido” y que la autodeterminación de los habitantes resulta “primordial”.
Ese argumento tiene una eficacia política evidente, pero presenta una dificultad histórica imposible de soslayar, "la actual población de las Malvinas no precede a la ocupación británica que dio origen a la controversia, sino que se consolidó bajo la administración establecida después del acto de fuerza del 3 de enero de 1833"
- Argentina ejercía actos administrativos sobre las islas desde los primeros años posteriores a la independencia, en 1820, David Jewett tomó posesión formal del archipiélago en nombre de las Provincias Unidas del Río de la Plata y en 1829 el Gobierno de Buenos Aires creó la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas, designando a Luis Vernet como autoridad
El 3 de enero de 1833, la corbeta HMS Clio de la Royal Navy, respaldada por una fuerza naval superior, exigió la entrega de Puerto Soledad, y las autoridades argentinas fueron obligadas a retirarse y el ejercicio efectivo de soberanía quedó interrumpido.
La documentación histórica de Cancillería recuerda que posteriormente Gran Bretaña llevó súbditos propios a las islas y adoptó medidas que impidieron el restablecimiento de población argentina.
En 1841 Londres tomó formalmente la decisión de convertir el territorio en colonia y designó un gobernador permanente, actualmente implementan un sistema de saqueo de los recusros naturales para financiar la usurpación
José María Pinedo arribó al puerto de Buenos Aires el 15 de enero de 1833. Allí fue objeto de una corte marcial por no resistir a los británicos, de acuerdo con el Código Militar de Argentina, acusado por el gobierno de desobedecer al Código de Honor Naval.
El Consejo Supremo de Guerra y Marina, se refería en su acusación al artículo 41 del Código Naval, que dice que "todo Comandante de guerra debe defender su pabellón de cualquier superioridad con que fuese atacado, con el más valor y nunca se rendirá a fuerzas superiores sin cubrirse de gloria en su gallarda resistencia". Pinedo argumentó que no recibió instrucciones específicas de Buenos Aires sobre cómo reaccionar en caso de una expedición militar británica. Fue declarado culpable con una decisión dividida entre la pena de muerte o ser expulsado del servicio, que se decidió por el auditor de guerra a favor de la expulsión. El tribunal había condenado a Pinedo a la ejecución por seis votos contra tres. Sin embargo, el veredicto fue anulado debido a irregularidades en el procedimiento y a Pinedo le fue entregado otro comando cuatro meses después. Durante esos cuatro meses estuvo suspendido sin goce de sueldo. También se le exoneró de la marina, trasladándose al Ejército. La sentencia se había dictado el 8 de febrero del mismo año (Fuente: es.wikipedia .org)
- Buenos Aires sostiene desde hace décadas que no puede aplicarse mecánicamente el principio clásico de autodeterminación de los pueblos "aceptar que la población establecida bajo la potencia ocupante determine posteriormente a quién pertenece el territorio significaría, desde la posición argentina, permitir que el resultado de una ocupación decida la legalidad de la propia ocupación"
Ese punto aparece reflejado en la arquitectura jurídica construida por Naciones Unidas alrededor de Malvinas, la Resolución 2065, aprobada por la Asamblea General en 1965, reconoció expresamente la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido y llamó a ambos gobiernos a negociar una solución pacífica.
- La terminología resulta decisiva, Naciones Unidas estableció que en esas negociaciones deben considerarse los “intereses” de la población de las islas, una formulación diferente de la utilizada en otros procesos de descolonización donde se reconoce explícitamente el derecho de un pueblo colonial a decidir soberanamente su futuro.
- Buenos Aires sostiene desde hace décadas que no puede aplicarse mecánicamente el principio clásico de autodeterminación de los pueblos "aceptar que la población establecida bajo la potencia ocupante determine posteriormente a quién pertenece el territorio significaría, desde la posición argentina, permitir que el resultado de una ocupación decida la legalidad de la propia ocupación"
Ese punto aparece reflejado en la arquitectura jurídica construida por Naciones Unidas alrededor de Malvinas, la Resolución 2065, aprobada por la Asamblea General en 1965, reconoció expresamente la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido y llamó a ambos gobiernos a negociar una solución pacífica.
- La terminología resulta decisiva, Naciones Unidas estableció que en esas negociaciones deben considerarse los “intereses” de la población de las islas, una formulación diferente de la utilizada en otros procesos de descolonización donde se reconoce explícitamente el derecho de un pueblo colonial a decidir soberanamente su futuro.
* El Comité Especial de Descolonización volvió a reiterar en 2025 la necesidad de que Londres y Buenos Aires reanuden conversaciones para resolver la cuestión.
- Gran Bretaña construyó progresivamente una doctrina diferente y sostiene que los isleños constituyen un pueblo con pleno derecho de autodeterminación, esa posición alcanzó su expresión máxima en el referéndum organizado en marzo de 2013, cuando el 99,8% de los votantes eligió mantener a las islas como territorio británico de ultramar, participaron 1.513 personas a favor y apenas tres votaron en contra, con una concurrencia del 92%:
º para Londres, semejante resultado cierra cualquier discusión;
- Gran Bretaña construyó progresivamente una doctrina diferente y sostiene que los isleños constituyen un pueblo con pleno derecho de autodeterminación, esa posición alcanzó su expresión máxima en el referéndum organizado en marzo de 2013, cuando el 99,8% de los votantes eligió mantener a las islas como territorio británico de ultramar, participaron 1.513 personas a favor y apenas tres votaron en contra, con una concurrencia del 92%:
º para Londres, semejante resultado cierra cualquier discusión;
º para Argentina, confirma exactamente el problema "Gran Bretaña pregunta a una comunidad formada y desarrollada durante casi dos siglos de administración británica si desea continuar siendo británica"
- La ONU no modificó por aquel referéndum el encuadre del conflicto, después de la consulta de 2013, el Comité de Descolonización continuó aprobando resoluciones sobre la existencia de una controversia bilateral de soberanía y llamando a los dos Estados, y no a tres partes, a negociar.
- La ONU no modificó por aquel referéndum el encuadre del conflicto, después de la consulta de 2013, el Comité de Descolonización continuó aprobando resoluciones sobre la existencia de una controversia bilateral de soberanía y llamando a los dos Estados, y no a tres partes, a negociar.
Documentos de Naciones Unidas recogen expresamente el argumento argentino de que permitir a los actuales habitantes arbitrar el conflicto significaría transformar a una población vinculada con una de las partes en juez de la disputa territorial.
- La respuesta de Andy Burnham adquiere ahora una dimensión adicional porque fue provocada por una declaración de Trump que Londres no esperaba, fue consultado acerca de una eventual reconsideración del tradicional posicionamiento de Washington y respondió “siempre reviso cada posición. Esa es sólo una entre muchas”.
La afirmación puede parecer ambigua, pero rompe una comodidad diplomática mantenida durante décadas, EEUU evitó tradicionalmente reconocer formalmente soberanía británica sobre las Malvinas, aunque respaldó de hecho la administración de Londres y durante la guerra de 1982 brindó apoyo militar, logístico y de inteligencia decisivo al Reino Unido.
- La posibilidad de que Trump utilice ahora Malvinas como instrumento de presión aparece vinculada con el creciente reclamo estadounidense para que Gran Bretaña aumente su presupuesto militar, Burnham sostuvo que Londres cumplirá sus compromisos con la OTAN, mientras el gobierno británico intenta demostrar a Washington que elevará progresivamente su gasto de defensa.
Pero la reacción británica volvió a dejar expuesta una contradicción histórica que Argentina viene señalando desde hace décadas, Londres invoca el derecho de autodeterminación de una comunidad cuya conformación demográfica actual es posterior al acto de fuerza que originó la controversia y pretende que esa población decida una disputa en la que Gran Bretaña es precisamente una de las partes
- La respuesta de Andy Burnham adquiere ahora una dimensión adicional porque fue provocada por una declaración de Trump que Londres no esperaba, fue consultado acerca de una eventual reconsideración del tradicional posicionamiento de Washington y respondió “siempre reviso cada posición. Esa es sólo una entre muchas”.
La afirmación puede parecer ambigua, pero rompe una comodidad diplomática mantenida durante décadas, EEUU evitó tradicionalmente reconocer formalmente soberanía británica sobre las Malvinas, aunque respaldó de hecho la administración de Londres y durante la guerra de 1982 brindó apoyo militar, logístico y de inteligencia decisivo al Reino Unido.
- La posibilidad de que Trump utilice ahora Malvinas como instrumento de presión aparece vinculada con el creciente reclamo estadounidense para que Gran Bretaña aumente su presupuesto militar, Burnham sostuvo que Londres cumplirá sus compromisos con la OTAN, mientras el gobierno británico intenta demostrar a Washington que elevará progresivamente su gasto de defensa.
Pero la reacción británica volvió a dejar expuesta una contradicción histórica que Argentina viene señalando desde hace décadas, Londres invoca el derecho de autodeterminación de una comunidad cuya conformación demográfica actual es posterior al acto de fuerza que originó la controversia y pretende que esa población decida una disputa en la que Gran Bretaña es precisamente una de las partes
Conclusiones
- Los habitantes actuales de las Malvinas poseen derechos civiles, políticos, culturales y económicos que Argentina se ha comprometido constitucionalmente a respetar pero, otra cuestión completamente diferente es otorgarles potestad para resolver la titularidad soberana de un territorio cuya población y autoridades argentinas fueron desplazadas en 1833 y cuya colonización británica se institucionalizó posteriormente.
- Esa distinción explica por qué, casi dos siglos después de la ocupación y trece años después del referéndum organizado por Londres, las Naciones Unidas continúan describiendo Malvinas como una disputa de soberanía pendiente entre Argentina y Reino Unido y siguen reclamando negociaciones bilaterales.
- Los habitantes actuales de las Malvinas poseen derechos civiles, políticos, culturales y económicos que Argentina se ha comprometido constitucionalmente a respetar pero, otra cuestión completamente diferente es otorgarles potestad para resolver la titularidad soberana de un territorio cuya población y autoridades argentinas fueron desplazadas en 1833 y cuya colonización británica se institucionalizó posteriormente.
- Esa distinción explica por qué, casi dos siglos después de la ocupación y trece años después del referéndum organizado por Londres, las Naciones Unidas continúan describiendo Malvinas como una disputa de soberanía pendiente entre Argentina y Reino Unido y siguen reclamando negociaciones bilaterales.
- La reivindicación de Burnham puede funcionar como consigna doméstica británica, pero no ha conseguido hasta ahora modificar ese dato fundamental del derecho internacional ni borrar el hecho histórico que precede a toda discusión sobre autodeterminación ¡cuando Gran Bretaña tomó las islas en 1833, la autoridad que tuvo que desalojar para hacerlo era argentina!
Fuentes:
- Daniel Romero
- TNA - totalnewsagency.com)
- Otras fuentes consultadas: Naciones Unidas y Comité Especial de Descolonización; Resolución 2065 de la Asamblea General; documentación histórica de la Cancillería Argentina sobre la ocupación del 3 de enero de 1833; Gobierno del Reino Unido y antecedentes oficiales sobre el referéndum de 2013; The Telegraph; The Guardian; documentos sobre la posición británica respecto de la autodeterminación.
Referencias:
(1) Antecedentes de reclamos a Gran Bretaña
- El reclamo de 1841 sobre las Islas Malvinas consistió en la edición bilingüe (español e inglés) y la reiteración formal de la memoria diplomática que el representante argentino Manuel Moreno presentó ante el gobierno británico para mantener viva la protesta por la usurpación de 1833
Fuentes:
- Daniel Romero
- TNA - totalnewsagency.com)
- Otras fuentes consultadas: Naciones Unidas y Comité Especial de Descolonización; Resolución 2065 de la Asamblea General; documentación histórica de la Cancillería Argentina sobre la ocupación del 3 de enero de 1833; Gobierno del Reino Unido y antecedentes oficiales sobre el referéndum de 2013; The Telegraph; The Guardian; documentos sobre la posición británica respecto de la autodeterminación.
Referencias:
(1) Antecedentes de reclamos a Gran Bretaña
- El reclamo de 1841 sobre las Islas Malvinas consistió en la edición bilingüe (español e inglés) y la reiteración formal de la memoria diplomática que el representante argentino Manuel Moreno presentó ante el gobierno británico para mantener viva la protesta por la usurpación de 1833
(2) 26 de enero de 1833 -
(Fuente: eleco.com.ar). Carta de 1833 que relata la ocupación británica de las Islas Malvinas fechada el 26 de enero de 1833, que lleva la firma del entonces gobernador Juan Ramón Balcarce. Es un documento oficial hallado en el Archivo Histórico de la Provincia de Tucumán y permite reconstruir la comunicación enviada por el gobierno de Buenos Aires sobre la usurpación inglesa en el archipiélago.
- Una carta oficial del 26 de enero de 1833 brinda una descripción detallada sobre la ocupación británica de las Islas Malvinas, revelando cómo el Gobierno de Buenos Aires informó lo sucedido a las autoridades de Tucumán. El documento fue mandado por el gobernador bonaerense Juan Ramón Balcarce a su par tucumano, Alejandro Heredia, poco después después del desembarco inglés en Puerto Soledad.
- Una carta oficial del 26 de enero de 1833 brinda una descripción detallada sobre la ocupación británica de las Islas Malvinas, revelando cómo el Gobierno de Buenos Aires informó lo sucedido a las autoridades de Tucumán. El documento fue mandado por el gobernador bonaerense Juan Ramón Balcarce a su par tucumano, Alejandro Heredia, poco después después del desembarco inglés en Puerto Soledad.
La carta, de cuatro hojas, reconstruye los hechos usando como base el parte escrito por José María Pinedo, comandante de la goleta Sarandí, que se hallaba en las islas cuando arribó la corbeta británica HMS Clio.
- El texto define lo sucedido como una “nueva escandalosa agresión” y afirma que la acción ocurrió “en deshonor del Pabellón Argentino” y en perjuicio de los derechos de la República.
El gobernador Balcarce indica que la ocupación es todavía más grave por los vínculos de “amistad y comercio” que tenían Argentina y Gran Bretaña
El relato de la ocupación británica de Malvinas
- La carta cuenta, "el comandante británico John Onslow se presentó ante Pinedo el 2 de enero de 1833 y le informó que había llegado para tomar posesión de las islas Malvinas, exigiéndole que el pabellón argentino fuera arriado dentro de las siguientes 24 horas y reclamando que las tropas y los habitantes dejaran el territorio"
Frente a esos requerimientos, Pinedo respondió que no podía aceptar la decisión británica sin antes recibir instrucciones expresas al respecto de sus superiores.
- Al día siguiente, el militar argentino se entrevistó nuevamente con el comandante británico y volvió a cuestionar su invasión de Malvinas, Onslow le contestó que tenía las fuerzas necesarias y, además, esperaba refuerzos, por lo que podía hacer lo que “le pareciera”.
Frente a esas palabras, Pinedo indicó que responsabilizaba a Gran Bretaña por lo que definía como una violación de los derechos argentinos.
- Según la carta, antes de abandonar Malvinas, el comandante argentino ordenó que no se arriara el pabellón nacional; sin embargo, poco después, tropas británicas desembarcaron en Puerto Soledad, donde izaron la bandera británica y quitaron la argentina.
El mandatario bonaerense afirma que los hechos “desmienten las protestas amistosas” que la Argentina había recibido, hasta ese momento, de Gran Bretaña.
- La misiva plantea que Buenos Aires tenía tres exigencias para el Gobierno británico, "una reparación, el reconocimiento del derecho argentino sobre las islas y la posibilidad de quedar nuevamente en control del territorio"
El escrito, que termina con la firma de Juan Ramón Balcarce y Manuel Maza, se sumó al patrimonio documental conservado en Tucumán.
Fuentes.
- El Eco de Tandil - www.eleco.com.ar
- Perfil - perfil.com
- HM/DCQ
- El texto define lo sucedido como una “nueva escandalosa agresión” y afirma que la acción ocurrió “en deshonor del Pabellón Argentino” y en perjuicio de los derechos de la República.
El gobernador Balcarce indica que la ocupación es todavía más grave por los vínculos de “amistad y comercio” que tenían Argentina y Gran Bretaña
El relato de la ocupación británica de Malvinas
- La carta cuenta, "el comandante británico John Onslow se presentó ante Pinedo el 2 de enero de 1833 y le informó que había llegado para tomar posesión de las islas Malvinas, exigiéndole que el pabellón argentino fuera arriado dentro de las siguientes 24 horas y reclamando que las tropas y los habitantes dejaran el territorio"
Frente a esos requerimientos, Pinedo respondió que no podía aceptar la decisión británica sin antes recibir instrucciones expresas al respecto de sus superiores.
- Al día siguiente, el militar argentino se entrevistó nuevamente con el comandante británico y volvió a cuestionar su invasión de Malvinas, Onslow le contestó que tenía las fuerzas necesarias y, además, esperaba refuerzos, por lo que podía hacer lo que “le pareciera”.
Frente a esas palabras, Pinedo indicó que responsabilizaba a Gran Bretaña por lo que definía como una violación de los derechos argentinos.
- Según la carta, antes de abandonar Malvinas, el comandante argentino ordenó que no se arriara el pabellón nacional; sin embargo, poco después, tropas británicas desembarcaron en Puerto Soledad, donde izaron la bandera británica y quitaron la argentina.
El mandatario bonaerense afirma que los hechos “desmienten las protestas amistosas” que la Argentina había recibido, hasta ese momento, de Gran Bretaña.
- La misiva plantea que Buenos Aires tenía tres exigencias para el Gobierno británico, "una reparación, el reconocimiento del derecho argentino sobre las islas y la posibilidad de quedar nuevamente en control del territorio"
El escrito, que termina con la firma de Juan Ramón Balcarce y Manuel Maza, se sumó al patrimonio documental conservado en Tucumán.
Fuentes.
- El Eco de Tandil - www.eleco.com.ar
- Perfil - perfil.com
- HM/DCQ




No hay comentarios:
Publicar un comentario