Introducción
El año 2025 cerró con un panorama internacional marcado por la inestabilidad y los conflictos y es una tendencia que continuará en 2026, lo que no es ninguna novedad “guerras a gran escala como la de Ucrania, Oriente Próximo o Sudán han llevado al mundo al periodo de inestabilidad más importante desde la 2ªGM”
º Los datos de los últimos meses asientan esta tendencia, según ACLED (un centro de estudios estadounidense enfocado en el análisis de la violencia política) el 16% de la población mundial ha estado expuesta directamente a algún tipo de conflicto armado a lo largo de 2025, con la Franja de Gaza como el territorio con las tasas de violencia más elevadas del mundo.
º Mientras tanto, las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) de Sudán, el grupo paramilitar con base en Darfur, se han convertido en el actor armado no estatal responsable de más muertes de civiles a lo largo del curso.
º En Ucrania, la guerra iniciada en 2022 por la invasión rusa continúa estancada pero activa, con presión constante sobre la línea de frente y la dependencia ucraniana de la ayuda estadounidense como factor determinante.
º Las tensiones en el Caribe y América Latina, impulsadas por la política exterior del presidente Trump bajo su nueva “guerra contra las drogas”, han marcado el último trimestre de 2025 y se prolongaron en 2026.
- En este contexto, serán especialmente relevantes las elecciones de medio mandato (midterms), que ordenarán la agenda política de Trump durante los próximos meses, por ello,
el año 2026 se perfila como uno de consolidación del nuevo orden internacional, marcado por el repliegue de las grandes potencias hacia sus zonas de influencia, “EEUU se centra en su vecindad americana, China presiona con fuerza a Taiwán en su entorno más cercano y Rusia mantiene su conflicto con Europa”.
La Guerra de Ucrania
- En 2026, la guerra de Ucrania seguirá previsiblemente estancada y sin una salida negociada a la vista, el año pasado comenzó con la promesa de una paz negociada, impulsada por la llegada de Trump al poder, en cambio, las conversaciones de paz a lo largo del 2025 han dejado claro que Rusia no está dispuesta a renunciar al control del Donbás (territorio que considera propio) y Ucrania no puede aceptar concesiones territoriales sin poner en riesgo su seguridad futura ni vulnerar su marco constitucional, que establece que cualquier cambio de fronteras debe decidirse por referéndum nacional.
* Actual, las tropas rusas controlan casi todo el óblast de Lugansk y el 75% de Donetsk
- Para mediados de 2026, el conflicto ya habrá durado más que la 1ªGM y, aunque Trump aspira a forzar un acuerdo que refuerce su perfil internacional, las posiciones de fondo siguen siendo incompatibles.
EEUU podría intentar presionar a Kiev, incluso mediante el debate electoral (Ucrania, por calendario, debería celebrar elecciones este año), pero ni un alto el fuego ni unos comicios parecen viables en un contexto de guerra.
* Todo apunta, por tanto, a un 2026 marcado por una guerra prolongada, con combates de distinta intensidad, nuevos intentos de conseguir la paz y una creciente implicación europea ante la incertidumbre del apoyo estadounidense
El Caribe
- La política exterior de EEUU ha vuelto a mostrar un perfil intervencionista con la administración de Trump y 2026 apunta a consolidar esa tendencia.
Durante 2025, esa nueva “guerra contra las drogas” ha servido de justificación para bombardear narcolanchas en el Caribe y lanzar un ataque sobre territorio venezolano a finales de diciembre, todo ello con el argumento de frenar el tráfico ilícito.
La equiparación de narcotraficantes con organizaciones terroristas ha ampliado el margen para el uso de la fuerza y ha permitido ya más de 25 ataques directos desde finales de agosto.
- De cara a las elecciones elecciones de medio mandato, se espera que este patrón se mantenga, con posibles nuevas ofensivas y presión directa sobre Venezuela, aunque el derrocamiento del líder chavista sigue siendo incierto, la escalada podría intensificarse, sobre todo si Trump busca reforzar su imagen de “mano dura” ante su base electoral.
- Cuba o Nicaragua aparecen como siguiente foco de atención, mientras que México seguirá lidiando con el discurso sobre el narcotráfico y la amenaza de operaciones unilaterales estadounidenses.
* En conjunto, la región se enfrenta a un 2026 con mayor militarización, riesgos para la soberanía de los Estados y un escenario donde la política interna estadounidense influirá directamente en la estabilidad de sus vecinos.
Ejemplo de ello es la situación de Ecuador, que ya encadena tres años siendo el país de América Latina con mayor tasa de homicidios, la violencia de grupos armados vinculados al tráfico de drogas y la minería ilegal ya afecta al 70% de la población y, la presión de EEUU en el Caribe puede empeorar aún más las situación durante este año, desviando una parte aún mayor del tráfico ilícito hacia el Pacífico.
La guerra en el Sahel - África
- El Sahel y, en general, África se perfilan como uno de los principales focos de inestabilidad en 2026, el giro de Dáesh hacia el continente se ha consolidado; en los primeros once meses de 2025, cerca del 79% de la actividad global del grupo terrorista se concentró en África, frente al 49% del año anterior.
- En el Sahel central, Malí, Burkina Faso y Níger, esta expansión se superpone con una crisis política marcada por la sucesión de golpes de estado que han tenido lugar en la región desde el año 2020 y la consolidación de juntas militares que han roto con Francia y con el entramado de seguridad occidental.
- En lo que respecta a la cooperación de las juntas con Moscú y la presencia del grupo ruso de mercenarios Africa Corps no han logrado aportar la seguridad prometida, lejos de estabilizar la región, el Sahel ha vivido una expansión del yihadismo, un deterioro general de la seguridad y un aumento del riesgo de contagio hacia los países del golfo de Guinea, uno de los principales vectores de inestabilidad a observar en 2026.
- La guerra civil que se inició en 2023 continuará en 2026, ya son más de treinta millones las personas que necesitan asistencia en el país, que se suman a los más de diez millones de desplazados internos debido al enfrentamiento entre el ejército y los rebeldes de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), que sigue cometiendo graves abusos contra civiles en varias regiones del país bajo el auspicio de Emiratos Árabes Unidos, país que suministra armamento a los rebeldes.
- A principios de 2025, las fuerzas armadas sudanesas recuperaron la capital, pero las RSF han extendido y consolidado su control sobre la parte oeste del país, incluyendo Darfur, donde mantiene un gobierno paralelo en Nyala.
- Por su parte, en el Cuerno de África preocupa la situación interna de Etiopía, con nuevos enfrentamientos con los rebeldes del Tigray, apoyados por Eritrea, en un conflicto civil que amenaza con extenderse por la región en el 2026
Oriente Medio – Oriente Próximo(1)
Pese a esto, Gaza seguirá siendo el punto clave en la política y la seguridad regional, con la desmilitarización de Hamás como eje central del plan de paz impulsado por Trump en 2025. El acuerdo prevé el despliegue de una fuerza internacional de la ONU para supervisar que Hamás deponga las armas, pero los ataques no cesarán, como ya ha ocurrido desde la firma del alto el fuego, Israel continuará atacando objetivos específicos del grupo, aunque sin operaciones masivas como en años anteriores.
- En el país hebreo, las elecciones previstas para finales de 2026 añaden presión a la política interna, las encuestas dan al Gobierno de coalición de Netanyahu un apoyo limitado, por lo que este podría recurrir a medidas extraordinarias (como prorrogar el mandato del parlamento o usar poderes de emergencia) para garantizar estabilidad y ganar tiempo para fortalecer su posición antes de los comicios.
- Israel será uno de los principales opositores de la nueva Siria, no le interesa un país estable y alineado con Turquía y los países árabes, en cuanto Arabia Saudí, la otra potencia regional, ha chocado con Emiratos Árabes Unidos, un aliado tradicional que está ofreciendo a apoyo a los separatistas del sur de Yemen, que buscan revivir el Estado de Yemen del Sur, que fue independiente entre 1967 y 1990.
Taiwán – China
- El año ha cerrado en Asia con China llevando a cabo las maniobras más amplias hasta la fecha en las aguas cercanas a Taiwán, en un contexto internacional marcado por los movimientos de EEUU en el Caribe y una creciente despenalización del uso de la fuerza, la opción de una intervención sobre Taiwán se acrecenta en el cálculo estratégico de Pekín, no obstante, para 2026, todo apunta más a una intensificación de la presión que a una invasión directa
Así, 2026 se perfila como un año clave de preparación y disuasión, en el que se consolidará la normalización del cerco militar y de la presión sobre Taiwán, todo ello con la vista puesta en 2027, cuando se cierra el actual ciclo político de Xi Jinping y se conmemora el centenario del Ejército Popular de Liberación.
* Es una fecha simbólica vinculada a los objetivos de modernización militar y que, en los análisis estratégicos, suele señalarse como un posible punto de inflexión en el conflicto.
De estas, 16 ingresaron a la Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) de Taiwán en los sectores norte, centro y suroeste. Además, se identificaron 7 buques de la Armada del Ejército Popular de Liberación (PLAN) en las aguas circundantes.
Taiwán respondió de manera estándar: monitoreó la situación, desplegó aviones de patrulla, buques navales y activó sistemas de misiles costeros para vigilar y disuadir cualquier acción hostil.
Este evento representa el mayor despliegue aéreo chino en un solo día cerca de Taiwán en varias semanas, ya que desde finales de febrero hasta principios de marzo hubo una pausa inusual en la actividad aérea del PLA (Fuente: Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán (MND)
Cachemira
- También en Asia, Pakistán y Myanmar son dos de los países que hay que tener en cuenta los próximos meses porque, al igual que en 2025, Pakistán seguirá afrontando graves problemas de seguridad interna, concentrados en la provincia de Baluchistán y en los ataques continuos de los talibanes del TTP, que reciben apoyo desde Afganistán.
- A nivel regional, Afganistán e India también serán actores clave, Islamabad acusa al gobierno talibán de ofrecer refugio al TTP al tiempo que Nueva Delhi estrecha lazos con Kabul, generando un foco de fricción transfronteriza que se prevé será el principal desestabilizador de Pakistán en 2026.
- Myanmar, por su parte, cerró 2025 con la celebración de las primeras elecciones desde el golpe de Estado de 2021, un proceso impulsado por la junta militar como intento de legitimación política.
- El proceso ha sido duramente criticado por la disolución de los principales partidos, el encarcelamiento de líderes opositores y la ausencia de garantías básicas, de cara al 2026 no se espera que los resultados sean reconocidos internacionalmente y es probable un aumento de la violencia asociada al proceso electoral, en un país que ya figura entre los cinco con mayor intensidad de violencia política a nivel mundial.
Consideraciones
- Así, los conflictos a observar en 2026 no serán en su mayoría nuevos, sino el resultado de años de desestabilización y tensiones regionales que derivan en escaladas puntuales de violencia más allá de las grandes guerras abiertas.
- Además, Myanmar, las crecientes tensiones en Yemen, las disputas entre Etiopía y Eritrea, el avance de las fuerzas yihadistas en el Sahel, los frágiles acuerdos de paz entre Ruanda y la República Democrática del Congo, y los choques entre Camboya y Tailandia podrían desencadenar nuevos episodios de violencia.
Fuentes:
- elordenmundial.com
- Celia Hernando
- Jara Monter
- Álvaro Merino (mapas)
- amshistoria.blogspot.com
Desarrollo
- Oriente Próximo, también llamado Próximo Oriente, Cercano Oriente u Oriente Cercano, es una expresión utilizada para referirse a una región geográfica de contornos imprecisos, ubicada en el SurOeste de Asia y NorEste de África, caracterizada por encontrarse cerca de Europa, donde se originó.
La denominación lleva implícito un sesgo geográfico que ONU utiliza denominaciones con un alcance similar pero sin sesgo, como Asia Occidental
- Se considera con frecuencia sinónimo de Oriente Medio por influencia anglófona, un término que algunas fuentes consideran que debe evitarse en español y sus límites varían según su uso, pero en su sentido más común y tradicional incluye a Arabia Saudí, Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Catar, Chipre, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Georgia, Irak, Irán, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Palestina, Siria, Turquía y Yemen.
Oriente Próximo es la región histórica donde aparece primero la agricultura, el pastoreo, la civilización y la escritura, lo que se ha dado en llamar el “Antiguo Oriente Próximo”, los naturales de esta región son denominados “proximoorientales” o mediante la grafía simplificada “proximorientales”
- El concepto sobre “Oriente Próximo” difiere en origen al del llamado “Oriente Medio”, aunque se usa con cierta frecuencia como sinónimo de este por influencia anglosajona, ya que en inglés hay gran ambigüedad entre sus respectivos homólogos Near East y Middle East
- Por otro lado, la RAE distingue entre:
º Oriente Próximo; Líbano, Israel, Turquía, Jordania, Siria, Irak, Irán y la península arábiga,
- "Oriente Próximo", es una denominación más clara y específica que “Oriente Medio” debido a que esta última, traducida directamente del inglés Middle East, tiene diferentes conceptos y delimitaciones que a veces abarcan más regiones de lo que se conoce como Oriente Próximo propiamente dicho, por esta razón, internacionalmente, el término Oriente Medio ha devenido en confusión.
- En los gobiernos hispanoamericanos y en el Ministerio de Asuntos Exteriores español se usa “Oriente Medio” para referirse a la región del sudoeste de Asia; en cambio, los manuales de estilo de El País, ABC, EFE y otros desaconsejan usar este término y prefieren para el caso “Oriente Próximo”, aunque en la práctica informativa se usan indistintamente ambos vocablos
La ambigüedad entre Próximo Oriente y Medio Oriente no se restringe al inglés y español y se repite en el francés, alemán, italiano, portugués, sueco, un poco menos en las lenguas eslavas y en general sucede a nivel mundial, incluso en las lenguas del propio Oriente Próximo.
- Históricamente, se empezó a usar la denominación Oriente Medio en todo el mundo occidental desde la segunda mitad del siglo XIX como una referencia a la región situada entre Arabia y la India Durante la 2ªGM incluyó frecuentemente al África septentrional y luego adquirió notoriedad en el conflicto árabe-israelí, desarrollándose la ambigüedad entre Próximo Oriente y Medio Oriente

























