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7.2.26

Algo mas sobre la situación regional y mundial “el impacto venezolano”

I. “La República Imperial Americana”

“Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben” - Tucídides (460/395 a-C)

    Imperialismo americano (Imagen: https://www.istockphoto.com/es/)

Desarrollo
1. La progresía globalista y su “evasión por el derecho”(1)
- En los últimos días, luego de la operación militar quirúrgica de extracción del “okupa” del Palacio Miraflores, en Caracas (03/01/2026), la imposibilidad de la “progresía globalista internacional y propia” (de izquierda y de derecha) de encontrar un solo argumento válido para defender al dictador narcoterrorista-revolucionario, descubrieron, casi por unanimidad, el viejo sendero de la “evasión por el derecho”(1)
Esto me recordó lo aprendido en la licenciatura de Relaciones Internacionales (en los años ´80), cuando era obligatoria la lectura de Raymond Aron, en mi memoria registro una idea del lúcido politólogo francés, algo así como “Guay del día en que no haya una potencia que ordene al sistema internacional no normado ¡sería el caos!, esa potencia es la que ganó la última guerra mundial”

- R. Aron trató explícitamente el carácter “anárquico” del sistema internacional, en el sentido clásico de las Relaciones Internacionales.
El sistema carece de una autoridad central que posea el monopolio de la violencia legítima, como sí ocurre dentro de un Estado. En ese sentido, la política internacional opera sin un gobierno supranacional que pueda imponer normas con autoridad coercitiva, en su ensayo “The Anarchical Order of Power” (publicado en Daedalus/1966), Aron desarrolla precisamente la noción de un “orden anárquico de la potencia”, el título subraya que la anarquía, ausencia de autoridad central, “coexiste con un orden de facto entre potencias que interactúan, negocian, equilibran fuerzas y compiten por influencia”
¿No es esto lo que observamos en las últimas décadas?

- Aron también sostuvo que el sistema internacional no puede desligarse de la lucha por el poder entre Estados y que los sistemas internacionales se estructuran principalmente a partir de las relaciones de fuerza y de la distribución de poder entre ellos, por ejemplo sistemas unipolares, bipolares o multipolares.
Es lo que afirma la antigua sentencia de Tucídides, y lo que actualmente ocurre en las recientes cumbres de Trump, Putin y Hi Jinping, el sistema es “anárquico” porque no existe una instancia superior que regule todas las relaciones internacionales, pero esto no significa necesariamente caos absoluto, sino simplemente un orden distinto del orden jurídico-político interno de los Estados.

- La noción de que “una ausencia de potencia dominante puede inducir inestabilidad o caos” es un argumento común en las teorías del realismo y de la estabilidad hegemónica (en autores como Charles Kindleberger o Robert Gilpin) que sugieren que un liderazgo o hegemón contribuye a la estabilidad del sistema internacional.
Aron en “Paix et guerre entre les nations”(1962) acuñó la expresión “repúblicas imperiales” (que hemos empleado en el título de este trabajo), para el autor, una “república imperial” es una potencia que se organiza internamente como “república constitucional”, no como imperio clásico, pero ejerce funciones imperiales en el sistema internacional “posee proyección militar global, responsabilidad sobre zonas de seguridad, capacidad de imposición del orden e influencia decisiva sobre aliados y adversarios”
Los ejemplos paradigmáticos para Aron fueron los EEUU (claramente) y, en otra clave, la URSS (imperio ideológico más que republicano, pero funcionalmente imperial)

Raymond Aron, un gran europeo para tiempos oscuros. Miembro del Instituto Francés (8/5/1968) (Foto:UNESCO/Dominique Roger - CC BY SA 3.0). Raymond Aron es uno de los mejores estudiosos de las Relaciones Internacionales en el siglo XX. Ante el mundo tan complejo y cambiante de hoy, en el que los acontecimientos se escapan como el agua entre las manos, en el que nada parece perdurable y el proceso de integración europea, tan decisivo desde la segunda mitad del siglo pasado, se siente cuestionado, ¿qué puede ofrecernos la relectura de la obra de Aron? El pensador francés es un poco de todo: historiador, periodista, politólogo, sociólogo, filósofo de la historia, e incluso psicólogo. Es un clásico del pensamiento liberal comparable a los grandes autores franceses de los siglos XVIII y XIX, de la Ilustración y del liberalismo, con la salvedad de que Aron huye de las ideologías condicionantes y de las emociones engañosas. Es un realista bien informado, un espectador comprometido y un gran defensor de la libertad de conciencia
(Fuente: www.realinstitutoelcano.org).

- Aron sostiene que el orden internacional posterior a 1945 no surge de normas abstractas, sino de un hecho brutal y clásico ¡la victoria militar y la correlación de fuerzas resultante!, las potencias vencedoras de la 2ªGM (en especial EEUU y la URSS) no solo obtienen poder, sino que heredan una responsabilidad estructural ”mantener el equilibrio, evitar el retorno de una guerra general, administrar la anarquía internacional”
* Esto se ve claramente cuando Aron analiza:
• El Consejo de Seguridad de la ONU,
• El derecho de veto,
• La institucionalización del poder de los vencedores.

- Para Aron el orden internacional no normado sólo es tolerable si existe un “orden de las potencias” ¡Una responsabilidad sin moralismo!. Evidentemente Aron no es wilsoniano 
cuando asigna responsabilidades a las “repúblicas imperiales” no habla de misión moral universal, sino de "responsabilidad derivada del poder, obligación estratégica de contención y prudencia en el uso de la fuerza"
Una idea central de Aron podría formularse así; “quien posee el poder decisivo no puede eludir las consecuencias del desorden que surgiría si renuncia a ejercerlo”
Esto está íntimamente ligado a su noción de prudencia, virtud cardinal del estadista en política internacional, podríamos decir que Trump y Rubio son dignos alumnos de Aron (2), (3) y (4)

- Sabemos que nuestra expresión “evasión por el derecho” no es estrictamente jurídica, pero en términos políticos coloquiales traduce muy claramente lo que nos proponemos transmitir a nuestros lectores.
La “progresía globalista” se escudó, y continúan haciéndolo, en formalismos legales para eludir el fondo del asunto, pues los cargos que se le formulan al dictador Maduro son absolutamente ciertos y probados.
En un ámbito internacional progresivamente anárquico y conflictivo y con un Occidente Cristiano en crisis, la “actitud” del gobierno de EEUU frente a Venezuela (después de haber agotado toda la parafernalia diplomática) me parece totalmente “realista” y responsable

2. Anarquía, Orden y Hegemonía en Aron
- Aron sostiene tres tesis que encajan exactamente con lo que recuerdo de mis años de estudiante:
1) “El sistema internacional es anárquico por naturaleza” (no hay monopolio legítimo de la fuerza)
2) “Esa anarquía no equivale necesariamente al caos, pero solo es contenida por el equilibrio y la acción de las grandes potencias”
3) Cuando las potencias dominantes abdican de su rol, el sistema tiende a la;
• Proliferación de conflictos,
• Guerras periféricas,
• Radicalización ideológica,
• Pérdida de reglas tácitas.

* Es lo que hemos observado en los gobiernos demócratas de Carter (1977/1981), Clinton (1993/2001), Obama (1009/2017) y Biden (2021/2024)

- Aquí se entiende perfectamente la idea que recordábamos más arriba “guay del día en que no haya una potencia que ordene…”.
No es una cita, pero es una síntesis muy aroniana, no formula una teoría de la hegemonía al estilo Kindleberger o Gilpin. Su posición es más sobria y trágica:
• No afirma que la hegemonía sea buena,
• Afirma que la ausencia de poder ordenador es peor y que
• El orden internacional es siempre precario, imperfecto y peligroso. De ahí su famosa actitud: realismo sin cinismo.

En resumen, Aron habla de “repúblicas imperiales”, les asigna un rol estructural de responsabilidad en el orden internacional, vincula ese rol a la victoria en la última guerra mundial y lo hace en términos normativos o idealistas y advierte que la retirada o abdicación de esas potencias conduce al desorden.

- George F. Kennan (1904/2005) célebre diplomático de EEUU, expresaba de este modo el realismo estratégico estadounidense “no existe una moral universal aplicable a la conducta de los Estados”. Más recientemente, Henry Kissinger (1923/2023) decía “el orden internacional no se basa en la justicia, sino en el equilibrio”.
Es indudable que en la Secretaría de Estado (cuando gobiernan los republicanos) priva la clave realista “la estabilidad depende del balance de fuerzas, no de valores universales”, es decir, impera como lo señala Thomas Hobbes (1588/1679) “los pactos sin la espada no son más que palabras”

- En conjunto, en estas frases se expresan los principios centrales del “realismo” en Política Internacional;
• Primacía del interés nacional,
• Centralidad del poder y la fuerza,
• Sistema internacional anárquico,
• Desconfianza estructural entre Estados,
• Límites de la moral y del derecho, sin el poder que los respalde.

3. Aclaración de conceptos referidos al Derecho Internacional Público - DIP
- El DIP es, en gran medida, consuetudinario y procesalista, nació y se desarrolló como “consuetudinario”, basado en la práctica reiterada por los Estados y por la “Opinio iuris sive necessitatis” - Opinión de derecho o de necesidad o convicción de la obligatoriedad jurídica-.
Aún hoy, los principios estructurales del sistema internacional; “soberanía, igualdad formal de los Estados, no intervención, inmunidades, etc” son de origen consuetudinario, incluso cuando luego fueron codificados.
La codificación no elimina el carácter consuetudinario ¡muchas normas existen porque los poderosos las practican, no porque estén escritas!

- Es de carácter “procesalista” pues carece de legislador central, carece de poder coercitivo superior y carece de jurisdicción obligatoria universal, por lo tanto, funciona más como un conjunto de procedimientos, equilibrios y rituales.
Un sistema de gestión de conflictos, antes que de imposición normativa, en ese sentido regula el “cómo” más que el “qué” y su eficacia depende del consentimiento, de la correlación de fuerzas y del cálculo político

- Preguntémonos ¿es el poder el que dicta la norma o es la norma la que rige al poder?
Desde una perspectiva “realista” (Carr, Morgenthau, Aron, Waltz) el poder precede a la norma, la norma cristaliza una relación de fuerzas ya existente. las grandes reglas del orden internacional surgen:
• tras guerras decisivas,
• de potencias vencedoras o
• para consolidar un status quo favorable.
* Ejemplos claros: Westfalia (1648) → soberanía estatal tras guerras de religión
• Viena (1815) → orden conservador tras Napoleón.
• San Francisco (1945) → ONU, diseñada por y para los vencedores y
• Consejo de Seguridad → poder convertido en derecho (veto).

- Raymond Aron lo expresa con crudeza “el orden internacional no es jurídico por naturaleza, sino político; el derecho lo refleja, no lo crea”
Cabe, entones, una segunda pregunta ¿el DIP no “rige” al poder? y nuestra respuesta es “no lo rige originariamente, pues el DIP no nace como límite al poder, sino como"...
• Instrumento de estabilización,
• Lenguaje de legitimación,
• Mecanismo de previsibilidad entre potencias
* Sin embargo puede ser canalizado y disciplinado; establecida una norma:
• Se eleva el costo político de violarla,
• Se ofrece mayor previsibilidad,
• Sirve como lenguaje común, incluso para el poderoso.


- Por todo ello las grandes potencias violan el DIP, pero rara vez lo niegan, buscan justificaciones jurídicas ex post y utilizan el derecho como arma política, si el poder necesitara obedecer a la norma, no tendría que justificar su violación.
Felipe Hasson (prestigioso ius internacionalista brasileño) (5) ha compartido su opinión sobre la intervención norteamericana en Venezuela que coincide con lo expresado hasta aquí

GB (R)Heriberto Justo Auel, pasó a retiro en 1998, con cuarenta años de servicio. Desde entonces se ha dedicado exclusivamente a la docencia y a las tareas académicas. Ambas actividades le exigieron el seguimiento y análisis de la situación estratégica internacional, regional y propia, a los efectos de mantener actualizados los conceptos y principios que deben orientar a los inevitables cambios estructurales del Estado y de la Defensa Nacional, en particular de sus FF.AA,, en una etapa de la civilización signada por grandes cambios cualitativos. El tiempo disponible para la reflexión, la madurez alcanzada y la constante participación en el ámbito internacional y propio, le han permitido mantener actualizados antiguos proyectos y multiplicar sus publicaciones y conferencias relacionadas con “la continuidad y el cambio” en la transición, mientras la crisis cultural-política generalizada avanzaba sobre la región y el país, con su secuela dramática en el frente socioeconómico. Es de su convencimiento que, el “estado de necesidad extrema” a la que hemos arribado, impondrá el rumbo que permita salir de la decadencia. Es necesario, entonces, contar cuanto antes con un grupo generacional de relevo y dentro de él, estrategas civiles y militares capacitados en el conocimiento del “conflicto contemporáneo”, en acto en nuestra América (Fuente: ieeba.org)

Reflexión
Es un mensaje “a la medida” para nuestros insignes “progres/globalistas”, intelectuales, políticos y periodistas (que tanto daño han hecho en las últimas décadas) a la Patria Argentina.
Con meridiana claridad el ius internacionalista nos dice: “invocar el derecho internacional para defender a dictadores es una perversión intelectual. Es transformar un sistema creado para proteger a los seres humanos en un argumento de conveniencia para proteger a los opresores. No hay nada de progresista en ello. No hay nada de humanista. Solo hay el consuelo moral de quien nunca ha tenido que elegir entre soberanía y supervivencia. El derecho internacional no existe para blindar regímenes autoritarios. Existe para recordar que ningún gobierno -absolutamente ninguno- tiene el derecho de destruir a su propio pueblo en paz. Por lo tanto, la fundamentación de aquellos que colocan la ideología por encima de todo -y que después rebuscan en el derecho internacional frases, conceptos y principios que sirvan a la respuesta que ya decidieron dar- es, como mínimo, lamentable. No es una defensa seria de la legalidad internacional, sino un ejercicio de cinismo selectivo, hecho a la distancia y sin ninguna empatía por quien vive el colapso en carne propia. Cuando la ideología viene antes del ser humano y la soberanía es invocada para justificar la miseria, el derecho deja de ser instrumento de justicia y pasa a ser apenas retórica vacía al servicio de la indiferencia”.

Conclusión
El DIP es predominantemente consuetudinario y carente de un poder soberano superior, por ello, más que imponer límites al poder, tiende a cristalizar correlaciones de fuerza preexistentes y a ofrecer procedimientos de gestión del conflicto; en consecuencia, es el poder el que genera la norma y no la norma la que origina o gobierna al poder.
“La utopía ignora el poder; el realismo lo ignora todo, excepto el poder” - Edward H. Carr (1892–1982)

Fuente:
GB (R)Heriberto Justo Auel - 11/01/2026

Referencias
(1) “Evasión por el derecho”; la ausencia de fundamentos políticos y morales sólidos llevó a la progresía globalista a desplazar el debate hacia un plano estrictamente formal, utilizando el derecho como mecanismo de evasión del análisis sustantivo

(2) H. J. Auel,“La Hora de las Américas” (11/10/2025)

(3) H. J. Auel, “Al Gran Pueblo Argentino…¡Salud!”(12/11/2025)

(4) H. J. Auel, “Los desafíos que enfrenta el Tte Grl Presti como Ministro de Defensa” (Dic2025)

(5) Felipe Hasson (ver II, a continuación)


Dr Felipe Hasson, abogado brasileño especialista en Derecho internacional. Global Attorney Ph.D, M.Sc, LLM, FCIArb. Vive desde hace diez años en EEUU, donde ejerce su profesión y además es catedrático de lista grado en varias universidades. Experto en arbitraje y reconocido mediador en conflictos globales. Obtuvo una maestría en arbitraje Internacional en la Universidad de Miami (LLM) (Fuente. detona.com)

II. El abogado brasileño Felipe Hasson, especialista en Derecho internacional, ha compartido su opinión sobre la intervención norteamericana en Venezuela "muchas personas me preguntan mi opinión sobre la cuestión de los EEUU y Venezuela, como profesor de derecho internacional que vive hace 10 años en los EEUU, en lugar de responder uno por uno, decidí poner aquí lo que pienso”

Desarrollo
- Mi opinión es que el debate sobre Venezuela ha sido secuestrado por una lectura selectiva (y profundamente hipócrita) del derecho internacional.
Se invoca la "soberanía", la "no intervención" y el "orden jurídico internacional" como si estos conceptos existieran para proteger a los gobiernos y no a las personas; como si la soberanía estatal fuera un escudo moral absoluto, capaz de justificar el hambre, la persecución, la tortura, el exilio masivo y la supresión completa de la voluntad popular ¡no lo es!

- La soberanía no es un fin en sí misma ¡nunca lo fue!, es un instrumento funcional, condicionado al cumplimiento mínimo de los deberes del Estado para con su población. Cuando un régimen transforma a su propio pueblo en rehén (empobrece deliberadamente a la sociedad, destruye instituciones, persigue opositores, defrauda elecciones y elimina cualquier posibilidad real de alternancia de poder), ese régimen pierde la legitimidad que da sentido a la soberanía que alega defender.

- El derecho a la vida, a la dignidad humana y a la autodeterminación de los pueblos no son "valores occidentales" opcionales ni retórica política, son normas centrales del orden jurídico internacional contemporáneo ¡un gobierno que viola sistemáticamente estos derechos no puede exigir que el mundo cierre los ojos en nombre de una abstracción jurídica conveniente!
Venezuela no es un caso de "divergencia ideológica", es una tragedia humanitaria. Millones de personas se han visto obligadas a dejar el país, las que se quedaron conviven con la escasez, la represión y el miedo, no hay elecciones libres, no hay prensa independiente, no hay un Poder Judicial autónomo, no hay canales internos efectivos para que el pueblo se libere por su propia cuenta ¡Defender que ese pueblo "resuelva solo" su situación es, en la práctica, defender la perpetuación del sufrimiento!

- Por eso, la ayuda externa (incluida la militar, cuando sea necesaria para proteger vidas y no regímenes) no es una violación moral del derecho internacional ¡es la afirmación de su núcleo ético! La comunidad internacional existe precisamente para evitar que se cometan atrocidades detrás de fronteras convenientemente cerradas
La reacción de muchos venezolanos deja esto claro, mientras comentaristas extranjeros, cómodamente distantes, condenan las intervenciones en nombre de una soberanía abstracta, quienes viven la desesperación real celebran.
¡Celebran porque ven una oportunidad concreta de liberación, celebran porque saben que el "respeto a la soberanía" fue, durante años, la excusa perfecta para la inercia internacional!

- El paralelo histórico es inevitable, si en la Europa de los años 1940 las potencias hubieran decidido no liberar los campos de concentración para respetar la soberanía alemana, hoy esa omisión sería recordada como complicidad ¡ningún orden jurídico serio puede exigir neutralidad ante crímenes masivos contra la propia población!
Invocar el derecho internacional para defender a dictadores es una perversión intelectual, es transformar un sistema creado para proteger a los seres humanos en un argumento de conveniencia para proteger a los opresores.
No hay nada de progresista en ello, no hay nada de humanista, solo hay el consuelo moral de quien nunca ha tenido que elegir entre soberanía y supervivencia.
El derecho internacional no existe para blindar regímenes autoritarios ¡existe para recordar que ningún gobierno (absolutamente ninguno) tiene el derecho de destruir a su propio pueblo en paz.

- Otro argumento recurrente (e intelectualmente perezoso) es el de que la intervención no sería "humanitaria", sino movida por intereses económicos. Aunque existan intereses estratégicos o económicos (como casi siempre han existido en cualquier acción relevante en la política internacional), eso no invalida, ni de lejos, la legitimidad moral del resultado cuando este atiende a una demanda real y explícita del propio pueblo oprimido.
El criterio central no es la pureza de las motivaciones externas, sino la realidad vivida internamente y, esa realidad es inequívoca "los venezolanos, en su mayoría, celebran y apoyan la intervención porque saben quién es el verdadero agresor, fue el propio régimen dictatorial el que, al elegir preservar el poder a costa del hambre, de la represión y de la destrucción social, abrió la puerta a una respuesta externa"

- Cuando un gobierno ataca sistemáticamente a su propio pueblo, él mismo elimina cualquier autoridad moral para cuestionar los motivos de quien interviene para poner fin a ese sufrimiento. En este escenario, incluso una acción impulsada por intereses no exclusivamente humanitarios se vuelve necesaria, legítima y moralmente correcta, porque la alternativa concreta sería la continuidad de la opresión
Por lo tanto, la fundamentación de aquellos que colocan la ideología por encima de todo (y que después rebuscan en el derecho internacional frases, conceptos y principios que sirvan a la respuesta que ya decidieron dar) es, como mínimo, lamentable.

- No es una defensa seria de la legalidad internacional, sino un ejercicio de cinismo selectivo, hecho a la distancia y sin ninguna empatía por quien vive el colapso en carne propia, "cuando la ideología viene antes del ser humano y la soberanía es invocada para justificar la miseria, el derecho deja de ser instrumento de justicia y pasa a ser apenas retórica vacía al servicio de la indiferencia".

Por Felipe Hasson (Global Attorney | Ph.D, M.Sc, LLM, FCIArb)
Gustavo Azócar Alcalá, experto internacionalista, en Oratoria y Comunicación, es Conferencista Internacional en varios países de América Latina. Experiencia en capacitación y entrenamiento a docentes universitarios. Experiencia en capacitación y formación de líderes universitarios de América Latina. Experiencia en Formación y Capacitación de Rectores de Universidades de América Latina (Foto: www.amazon.com)

III. Gustavo Azócar Alcalá, experto internacionalista pone en contexto las negociaciones entre EEUU y las facciones del régimen de Maduro (04/01/2026)

¿Porque el gobierno de EEUU decidió negociar con Delcy Rodriguez?
1. La estructura de poder en Venezuela cambió desde el sábado 03/01/2026, antes de esa fecha, el poder estaba dividido en cuatro grandes polos;
a. Nicolás Maduro (junto a Cilia Flores)
b. Diosdado Cabello
c. Vladimir Padrino López
d. Delcy y Jorge Rodríguez

2. A partir del domingo 04/01/2026, la estructura de poder se redujo a tres polos;
a. Delcy y Jorge Rodríguez
b. Diosdado Cabello
c. Vladimir Padrino López

3. El hijo de Maduro, Nicolás Maduro Guerra, al igual que los hijos y sobrinos de Cilia, están haciendo grandes esfuerzos para intentar conformar un polo de poder (para evitar ser arrasados como ocurrió con Tareck El Aissami) pero les va a costar mucho trabajo conseguirlo ahora que sus padres están presos en EEUU

4. Para lograr la “Transición hacia la Democracia”, el gobierno de EEUU (Donald Trump y Marco Rubio) entiende que es necesario llevar a cabo un proceso de negociación con uno de los factores de poder en Venezuela. Negociar con una de las tres facciones no es una tarea agradable, pero es inevitable.

5. EEUU intentó organizar la transición con Vladimir Padrino López en más de una ocasión, los enviados especiales de Donald Trump (tanto en el primer mandato como en el segundo) le ofrecieron a Padrino un acuerdo para que él se hiciera cargo del gobierno tan pronto como Maduro saliera del poder

6. Los enviados de Trump le ofrecieron a Padrino un acuerdo similar al que se le ofreció al general Augusto Pinochet en Chile, pero Padrino López nunca cumplió, todo lo contrario ¡se aferró al poder y traicionó los acuerdos que había suscrito junto con Maikel Moreno y otras importantes figuras del oficialismo

7. El ex ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, a través de su principal testaferro, Samark López Bello, intentó acercarse al gobierno de EEUU para liderar la transición tan pronto de produjera la salida de Maduro. López conversó con figuras de la oposición para que lo ayudaran a conseguir el beneplácito de EEUU, pero el gobierno norteamericano no aceptó.
El Aissami estaba demasiado comprometido con los iraníes y con Hezbolá. Maduro se enteró de la jugada de El Aissami y “el resto es historia

8. Durante el interinato de Juan Guaidó, la administración de Donald Trump tenía listo el plan para acabar con Maduro, pero en aquel momento, la situación era más o menos parecida a la situación actual, Guaidó no tenía control ni poder sobre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y EEUU no había logrado convencer a ninguno de los polos de poder dentro del oficialismo para que aceptaran liderar la transición.

9. En enero de 2026, la situación cambió: EEUU aceptó a finales de 2025 el plan que le presentaron los hermanos Rodríguez (con la intermediación del Reino de Catar) para ellos liderar la transición. El plan era sencillo: EEUU saca a Maduro y Delcy Rodríguez se hace cargo del Palacio de Miraflores, su hermano Jorge, en la presidencia de la Asamblea Nacional, será el Plan B y, si algo le pasa a Delcy, Jorge estará listo para hacerse cargo (así lo establece la línea de sucesión en la CRBV)

10. Al sacar a Maduro del tablero, el presidente Donald Trump tenía sólo 3 opciones,
. Entenderse con Padrino López (descartado, no es confiable y ya había traicionado un acuerdo).
. Entenderse con D. Cabello (Descartado)
. Entenderse con los hermanos Rodríguez.

11. Trump y Marco Rubio decidieron jugársela con los hermanos Rodríguez. Delcy asumirá la presidencia como encargada, mientras su hermano Jorge (la verdadera mente maestra detrás del acuerdo) estará como caimán en boca de caño, a la espera de su oportunidad para ser Jefe de Estado.

12. A nadie le agrada este tipo de acuerdos porque todo el mundo sabe quién es Delcy Rodríguez, y todo el mundo sabe quién es Jorge Rodríguez. La pregunta es ¿las otras dos opciones eran mejores?

13. Lo importante aquí es que Maduro ya no existe. Maduro está preso en EEUU y, aunque la estructura del régimen dentro de Venezuela, se mantiene intacta (siguen teniendo el control de todo),la dictadura se encuentra herida de muerte y bajo amenaza. Ahora saben que Donald Trump está hablando en serio y que así como mandó a buscar a Maduro mañana puede mandar a buscar a otro.

14. Hay una negociación, es cierto, pero el régimen (Delcy) está negociando en situación de minusvalía (aunque sus discursos intenten mostrar lo contrario), mientras Trump negocia bajo una posición de fuerza.

15. Delcy no la tiene facil; por un lado tiene a Trump, que la va a presionar para que cumpla lo acordado y, por el otro lado, tiene a Diosdado y a Padrino, que la miran de reojo, con desprecio y con desconfianza, porque saben que así como ella y su hermano entregaron a Maduro (porque fueron ello quienes lo entregaron), mañana también podrían entrergar a cualquiera de los dos (Padrino o Diosdado) para mantenerse en el poder.

16. ¡Esta película no ha terminado! lo que vimos el sábado 3 de enero apenas fueron los trailers, ¡la verdadera película está por comenzar!