29.12.12

La Guerra del Chaco III (1932-1935)

Año 1933

Iniciativa boliviana en las operaciones - Nombramiento del Grl Hans Kundt



El Grl Hans Kundt,
con uniforme alemán en la 1ra GM
Una vez completada la movilización boliviana a fines de diciembre de 1932, el ejército paraguayo, se encontraba realizando una "defensa activa" para enfrentar a la totalidad del ejército boliviano al mando de su flamante comandante, el Grl Hans Kundt, desde el 06 de diciembre.

“El ejército boliviano era obra de Hans Kundt, era el ejército que desfilaba en formaciones perfectas los días de recordación cívica, era el ejército que realizó maniobras en el altiplano provocando inquietud en los gobiernos de Chile y Perú, y era también el ejército que nunca había sido preparado para una campaña en clima tropical y terreno boscoso” Querejazu Calvo Salamanca convocó a Kundt presionado por la creencia generalizada de que podía conducir a las fuerzas bolivianas a la victoria y porque le serviría para controlar políticamente a los altos oficiales del ejército. Esta elección no fue fácil porque Kundt, durante los gobiernos de Saavedra y Siles, se hizo de importantes enemigos en los partidos políticos y en el ejército. Estaban frescos los reclamos que pedían su enjuiciamiento por crímenes, reales o supuestos, de recibir dinero por la compra de armas, vender códigos secretos a los paraguayos, querer ofrecer sus servicios a los chilenos, dividir al ejército o instigar golpes de estado.

Su llegada, como salvador, levantó la moral y el ánimo de los ciudadanos que pedían su vuelta a Bolivia después del desastre de Boquerón y la retirada hasta "Km 7", lo que molestó a los oficiales bolivianos que sentían menoscabadas su capacidad y orgullo por el anciano oficial alemán. Muchos le temían y ya sea por esa razón o por cálculo, escondían la verdad, lo que motivó que en situaciones tácticamente peligrosas le comunicaran que no tenían problemas. 
"Sus colaboradores inmediatos siempre eran muy parcos en su presencia y ocultaban su pensamiento para luego despotricar a sus espaldas, en público o en el círculo de sus camarillas, llamándolo "chocho", "inútil" y "vengativo".Tcnl boliviano Tabera.

“No tuve un amigo en los comandos para transmitirle mis inquietudes y quejas; parecía que todos formaban un bloque, solo para aplastarme personalmente, y hacerme fracasar en la campaña”.

Grl Hans Kundt

El Comando boliviano en el Chaco a las órdenes del Grl Kundt, adoptaron la ofensiva general con centro de gravedad en el sector sud y con esfuerzo principal contra el frente de Gondra – Alihuatá a cargo del 1ºCE (7ºDiv y unidades de la 4º y 9ºDiv – en formación) y tomar el fortín Nanawa

Mientras tanto en el sector norte a cargo del 2ºCE (8ª y 3ªDiv) debía capturar los fortines Corrales, Toledo y Platanillos, Fernández.


Plan de la ofensiva general boliviana en Enero 1933

 

Ofensiva en el sector sud - 1ra Batalla de Nanawa 

 

El fortín Nanawa era importante porque abría varias posibilidades estratégicas: avanzar hacia el norte para alcanzar Arce-Isla Poí, centro de operaciones paraguayo o dirigirse al este y salir al río Paraguay frente a la ciudad de Concepción. Después de una minuciosa preparación, el 20 de enero de 1933 se libró la primera batalla de Nanawa.
Era tal la confianza de Kundt en su plan y en la capacidad de sus tropas que se aventuró a pronosticar la hora en que caería el fortín. La 7ªDiv, al mando del Cnl Gerardo Rodríguez (una de las mejores del ejército boliviano), con fuerte apoyo de artillería y la colaboración de diez aviones, se dividió en tres columnas con la idea de rodear el fortín y ocuparlo mediante ataques frontales, que estaba defendido por la 5ªDiv paraguaya al mando del Tcnl Luis Irrazábal (que acababa de terminar su curso de perfeccionamiento en Bélgica).
La 7ºDiv inicia con éxito su ataque pero pese al gran esfuerzo realizado los atacantes fracasaron en su objetivo por el ala norte ya que cerraron prematuramente el avance chocando con el flanco derecho de las fortificaciones. Tampoco prosperó un ataque sobre el ala sur. En un momento de la batalla, la 5ªDiv paraguaya comenzó a quedarse sin municiones debido a las lluvias que dificultaba el abastecimiento y al alto consumo para frenar el ataque enemigo. Se construyó rápidamente una pista de aterrizaje en Nanawa para que los aviones pudieran abastecer el fortín.
Después de sufrir fuertes bajas en su calidad de atacante, las fuerzas bolivianas se consolidaron en un agresivo semicírculo alrededor del fortín desde febrero a junio de 1933, en este tiempo el frente se estabilizó con combates menores y duelos de artillería, período en el cual ambas partes mejoraron sus respectivas posiciones.

1ra Batalla de Nanawa – situación entre el 20 al 24 Enero 1933
(Líneas rojas corresponde a Bolivia y azules a Paraguay)


Ofensiva en el sector norte – Ocupación de Platanillos y Combate por Fn Fernandez (Herrera) (Del 7 al 28 de enero 1933)


La 8ªDiv boliviana desalojó fácilmente al 1ºRC del Fn Platanillos que había sido el centro de las comunicaciones entre los fortines bolivianos antes de la guerra y, confiadamente, intentó hacer lo mismo con Fernández (Herrera) defendido por la 2ªDiv paraguaya. Esta maniobra apuntaba al Fn Arce (Francia), centro de operaciones del ejército paraguayo hacia el sureste. El 7 de enero, el Grl Osorio (Cte del 2ºCE boliviano), informado erróneamente sobre el número de defensores en Fernández, envió solo dos regimientos de la 8ªDiv contra ese fortín los que fueron fácilmente rechazados. Kundt ordenó entonces que el resto de la división reforzara el ataque. Del día 21 al 23 de enero, esta columna de 1500 hombres también fue rechazada por los defensores con bajas que llegaron al 25%. En el ataque el regimiento "Colorados" (Guardia de Honor del Palacio Quemado), resultó prácticamente diezmado. El día 28 también fracasó un intento de envolver a los defensores paraguayos que rechazaron ambas alas de ataque. En la defensa del fortín paraguayo se destacó el My Paulino Antola, jefe del 1ºRI "2 de Mayo" quien poco después sería ascendido a Tcnl y asumiría el comando de la 2ª Div paraguaya.


Batallas de Corrales y Toledo (1 de enero al 12 de marzo de 1933)

Cumpliendo con la Directiva Nº2 del Grl Kundt (del 27 de diciembre de 1932), en las primeras horas del día 1º de enero de 1933, la 3ªDiv, al mando del Cnl Gamarra, atacó el fortín Corrales. A las 1200 horas, el capitán paraguayo Aguirre, ante el peligro de ser cercado, abandonó el fortín rumbo a Toledo, abriéndose paso a la fuerza. Ante esta incursión boliviana, el día 20 de enero, Estigarribia, informado erróneamente sobre el número de fuerzas enemigas, ordenó al Tcnl Ayala, estacionado en Toledo, que atacara el sector Corrales - Platanillos para aliviar la presión boliviana sobre Nanawa y Fernández (Herrera). Ayala, al mando del 2ºCE paraguayo (en formación), integrado por dos divisiones, atacó Corrales desde el 27 al 30 de enero pero, dándose cuenta del error, agravado por problemas en el abastecimiento de agua y combustible que ponía en peligro a sus hombres, decidió cancelar el ataque y retirarse nuevamente a Toledo.
Kundt, ante esta inusitada retirada y la insistencia del Tcnl Toro, su Jefe de Operaciones, ordenó a la 3ªDiv reforzada con partes de la 8ªDiv que avanzara contra Toledo lo que le abría la posibilidad de amenazar la Colonia Menonita y la ruta de toda la logística paraguaya.
Después de una lenta marcha de 22 días por culpa de la lluvia y el barro, el 25 de febrero, la 3ªDiv boliviana, atacó, sin ningún tipo de sorpresa, a las fuerzas del Cnl Ayala en Toledo. La unidad paraguaya contaba con tropas sin experiencia en combate, carecía de los armamentos reglamentarios o los que tenía eran obsoletos. Una peste de disentería y tifoidea afectaba a muchos soldados y por esa razón y para aumentar el control, Ayala organizó la defensa no en líneas continuas sino en centros de resistencia que, como erizos, apuntaban para todos lados y dejaban espacios abiertos que servían de verdaderas trampas. Pese al apoyo de la artillería y de 10 aviones que bombardearon y ametrallaron toda la zona, el ataque frontal de la 3ªDiv boliviana no logró su objetivo produciéndose una gran cantidad de bajas. Cundió la desmoralización en diversos regimientos bolivianos tras los infructuosos ataques realizados en los días siguientes y para descomprimir la situación Kundt ordenó a la 8ªDiv atacar a Fernandez el día 9 de marzo.
El 10 de marzo, Ayala ordenó el contraataque a las fuerzas paraguayas, acción que produjo el repliegue boliviano el día 11 hasta 15 km antes de Corrales donde estableció una línea defensiva.
Durante las operaciones mencionadas, los inconvenientes para abastecer a las tropas bolivianas de primera línea adquieren gravedad, con motivo, no sólo de las enormes distancias a que éstas se encontraban de los centros poblados (que ya se mencionó en varias oportunidades) sino que, debido a las lluvias, los movimientos de las columnas de camiones y carros quedaron casi totalmente interrumpidos. Las tropas sufrieron las consecuencias lógicas de esta situación, pero, no se conocieron ni trascendieron casos de rebeldía entre la misma, sino que, muy por el contrario, supo soportar con lealtad y estoicismo estos momentos de crisis. (Algunos autores mencionan amotinamiento e insubordinación de la tropa)
Nuevamente Kundt no concentró en la zona una fuerza de ataque importante para lograr un objetivo que hubiera creado serias preocupaciones al comando paraguayo.”


Ocupación de Alihuatá y repliegue de la 1ºDiv paraguaya


La situación en los primeros días de marzo de 1933 en cuanto a la ofensiva boliviana estaba paralizada en sus extremos norte y sur, la 3ªDiv entre Corrales y Toledo y la 7ªDiv delante de Nanawa. Las otras tres divisiones tampoco progresaron hacia sus objetivos, la 4ªDiv, que seguía en "Kilómetro 7", y la 8ª y 3ªDiv(s), que actuaban en el ala izquierda, existía un vacío de más de 50 km, sin solución de continuidad.
Kundt planeó atacar por ese sector para aliviar a la 4ªDiv que seguía combatiendo en "Kilómetro 7", con la recientemente creada "División de Reserva" (9ªDiv) salió en el flanco derecho paraguayo, casi en su retaguardia, capturando el día 13 de marzo el fortín Alihuatá. Este ataque, pese a estar bien organizado, tuvo errores de ejecución lo que produjo bajas desproporcionadas al objetivo y a los pocos soldados paraguayos que defendían ese fortín de tránsito logístico. 
La captura de Alihuatá fue un contratiempo para el Cnl Estigarribia que no esperaba una penetración tan audaz. El regimiento boliviano “Campos” cortó al camino Alihuatá - Saavedra, ruta de abastecimiento de la 1ªDiv paraguaya, al mando del Tcnl Fernández, que combatía en "Kilómetro 7", "Kilómetro 12" y Campo Jordán. A su vez, la 4ªDiv boliviana (3000 hombres) aumentó su presión sobre esa división. Estigarribia trató de sacar provecho concentrando fuerzas en Arce para envolver a su vez a la 9ªDiv y le pidió a Fernández que tratara de sostenerse unos días más en su posición para llevarla a cabo. Fernández, pese al pedido de su jefe, viendo que su situación logística era cada vez más delicada tomó la decisión de abandonar su posición. La retirada de la 1ªDiv paraguaya hacia la zona de Gondra fue perfectamente planificada por un camino abierto al tránsito de camiones, sin pérdida de hombres ni material pesado, eludiendo de esta manera el encierro planificado por los bolivianos.
El abandono de las posiciones de la zona de Saavedra por la 1ºDiv. paraguaya elevó la moral de los bolivianos y en la retaguardia del Paraguay cundió el pesimismo”. 

Tcnl Fernandez (Cte Div) y My Andrade (JEM)
de la 1ºDiv paraguaya, en su puesto comando

En este momento, el ejército paraguayo ocupaba una extensa línea de batalla desde Toledo al Norte y Nanawa al Sur, pasando por Herrera (Fernandez), Arce, Falcón, Gondra y Pirizal, por lo que comenzaba a sentir la influencia perturbadora de las grandes distancias que lo separaba de sus estaciones de descarga y en especial de la línea férrea, como también la falta de elementos de guerra.
El Cnl Estigarribia no debe haber dejado de comprender la crisis a que podría ser llevado su ejército ante el avance de las fuerzas bolivianas, por lo que resolvió pasar al contraataque para enderezar el frente en los sectores amenazados cuando la situación lo permitiera y además se debía aprovechar toda pausa en el combate para reorganizarse.


10 de Mayo de 1933 – Paraguay declara la guerra a Bolivia


Continuación de las Operaciones


De acuerdo con los acontecimientos producidos con la recuperación de Alihuatá, el Grl Kundt preparaba una nueva operación consistente en atacar frontalmente con centro de gravedad en el sector Arce – Falcón, con la intención de romper la posición para aislar el sector de Nanawa, buscando el aniquilamiento “por partes” de la fuerza paraguaya allí situada y por la situación diplomática que atravesaba el conflicto.
Durante el mes de Abril las fuerzas bolivianas llevaron acciones ofensivas en todo el frente, excepto en el sector de Toledo donde las lluvias torrenciales lo impiden, pero esta serie de ataques y contraataques por parte de los dos beligerantes se mantuvieron en las posiciones que estaban, en general, pero los bolivianos lograron penetrar en la zona de Gondra amenazando cortar las comunicaciones entre ese fortín y Nanawa.
En el sector de Alihuatá, los bolivianos intentaron retomar el fortín Arce, centro de operaciones del 1ºCE paraguayo, pero fueron rechazados a 15 km del fortín. Kundt decidió capturar previamente Fernández (Herrera) para luego, con más libertad, volver sobre Arce pero fue nuevamente rechazado por las fuerzas paraguayas al mando del Tcnl Antola. Estos intentos de ocupar Fernández (segundo ataque – 26 de marzo) produjeron importantes bajas que afectaron la moral de los combatientes bolivianos.
Cuando Kundt ordenó la suspensión del ataque la situación de los soldados no era buena.
“La prensa boliviana llamó a este periodo “la guerra de los milímetros”, porque no se comprendía el objetivo del Comando boliviano con esta larga serie de acciones ofensivas – como no fuera la de entrenamiento de las tropas o evitar que decayera el espíritu de la misma. En este caso, los resultados obtenidos no se compensa con la constante sangría de sus divisiones y el consumo de munición”.

Un soldado boliviano herido en las acciones de Fernández – Herrera.
Nótese la falta de instalaciones sanitarias adecuadas para el tratamiento de heridos

3er Ataque a Fernández (Herrera)


El fortín Fernández - Herrera estaba defendido por 1.200 paraguayos al mando del Tcnl PAULINO ANTOLA y había rechazado los ataques bolivianos del 21 de enero y del 26 de marzo; fue nuevamente atacado entre los días 18 y 23 de mayo. Herrera fue considerado como símbolo de la resistencia paraguaya, que ante los 2.000 bolivianos atacantes, luego de tener 556 muertos y 314 heridos, se vieron obligados a pasar a la defensiva.
El intenso frío unido a constantes lluvias, originaron fuertes epidemias de gripe y paludismo, que no pudieron ser combatidas eficientemente por falta de medicamentos y ropas de abrigo en cantidad suficiente. 
La realidad de los hechos producidos demuestran, una vez más, que para alcanzar el éxito en los mismos era necesario, por un lado, coordinar en forma precisa la preparación y ejecución del ataque y, por el otro lado, haber acumulado una masa artillera superior a la del adversario para que se hiciese sentir al máximo el efecto de su fuego, en tiempo y espacio, hasta que la infantería alcanzase los objetivos determinados, pero que los bolivianos no lograron obtener la superioridad enunciada. Y si a lo expresado se agrega que en el monte, para alcanzar la mínima eficacia de fuego indispensable, se requiere una preparación mucho más intensa aún que en terreno despejado, obtenemos una conclusión que quizás en los casos referidos hubiera convenido mejor, dentro de la intención ofensiva, elegir un flanco para lanzar ahí el “centro de gravedad” del ataque.
Se podría decir que Bolivia no obtuvo los resultados esperados por cuatro factores: 1) Insuficiencia de coordinación; 2) Falta de información necesaria antes de la acción; 3) Violación del principio de economía de las fuerzas; 4) Subestimar al adversario
En seis meses de ofensiva Kundt solo había logrado tomar Corrales, Alihuatá y corregir la saliente paraguaya en "Kilómetro 7".
Entonces, volvió a su plan original: capturar el estratégico fortín de Nanawa, al sur.

2da Batalla de Nanawa (04 al 07 Julio 1933)


Situación de las fuerzas del 04 al 07 Julio 1933
Colorados corresponde a Bolivia, azules a Paraguay

 
Los informes de inteligencia indicaron que Kundt estaba concentrando grandes fuerzas frente a Nanawa. La preocupación de Estigarribia consistió en dilucidar si el enemigo pensaba atacar el fortín o seguir de largo y haciendo un rodeo salir en la punta del riel de Casado, en la retaguardia de todo el ejército paraguayo o avanzar hacia el este, hacia el río Paraguay y salir casi frente a la ciudad de Concepción. Cuando Kundt inició el ataque frontal contra el fortín, Estigarribia comprendió el error de su adversario y ordenó al Tcnl Irrazábal que resistiera hasta el último hombre.


Preliminares de la batalla


En julio de 1933, Kundt terminó la preparación para el ataque a Nanawa. Al efecto, acumuló frente a esta fortín, lo más selecto de su tropa, y en cantidad y potencia en materiales de destrucción disponibles, con el propósito de aniquilar al enemigo. Tenía superioridad aérea, fuerte apoyo de artillería, dos grupos de tanques Vickers y los novedosos lanzallamas pero carecía de buenos conductores. Un total de 20000 hombres comprendían las fuerzas bolivianas en el Chaco y desde enero que mantenían la iniciativa en las operaciones.
La intención operativa del ataque, era tomar el fortín Nanawa, proseguir la ofensiva hacia el Este con objetivo Concepción, ocupación del litoral del río Paraguay, interrupción de la navegación y aislamiento de las tropas que operaban en el Norte.
En estas circunstancias, dejaría a las fuerzas paraguayas, según el pensamiento del General Kundt, libradas a un destino incierto, y la situación sería aprovechada por Bolivia, para exigir la paz, en condiciones ventajosas, apoderándose de todo el Chaco.
El Cnl Gerardo Rodríguez, comandante de la 7ªDiv encargada del ataque, había visitado la primera línea en los meses anteriores solo tres veces y nunca en forma completa. Kundt le exigió que lo hiciera con más frecuencia: "A pesar de estas medidas no han figurado muchas. Se cita este asunto vergonzoso para dejar constancia de cómo la colaboración de los comandos subalternos no siempre estuvo a la altura de las operaciones ni fue tan activa como los intereses de Bolivia y el Ejército lo exigían" Grl Hans Kundt
Meses antes, Salamanca le había advertido: “Permitame ahora expresarle la inquietud del gobierno respecto al ataque sobre Nanawa, donde seguramente el enemigo ha concentrado sus elementos y hará máximo esfuerzo... si sufrimos un rechazo, nuestra situación en el Chaco quedará perdida, o poco menos”. Del Presidente Salamanca al Grl Kund.

Tanque “ligero” Vickers,
en acción durante la 2da batalla de Nanawa

Los paraguayos prepararon durante seis meses su defensa (ya se había producido un ataque boliviano sin éxito en enero), ubicando 9.000 hombres en las trincheras del puesto y Gondra. Bolivia tenía también 9.000 hombres (En Boquerón Paraguay tuvo una relación ventajosa de 11 a 1, en Nanawa la relación era de 1 a 1), pero la superioridad en material le presuponía un éxito en el ataque (29 piezas de artillería, 12 morteros, 4 tanques, varios lanzallamas).
La organización del Ejército Paraguayo para enfrentar el accionar ofensivo de Bolivia fue el siguiente:
En Toledo: 2ºCE – 6ºDiv infantería, 1ºDiv caballería, 3º y 5º grupo de artillería – 5000 hombres. Este sector permanecía estático debido a las lluvias que no permitían los movimientos.
En Arce, Herrera, Falcón: 1ºCE – 2ºDiv, 7ºDiv y 8ºDiv de infantería, 1ºR Zapadores, 1ºGA – 8000 hombres
En Gondra: 1ºDiv infanteria – 2500 hombres
En Pirizal y Nanawa: 3ºCE – 4º y 5ºDiv infantería, 2ºDiv caballería, 2º y 4º GA – 6500 hombres
En Isla Poí, como Reserva del ejército del Chaco el 2ºR Zapadores – 900 hombres.
En total 24.000 hombres.


La batalla



El 1º de julio el Grl Kundt dicta, desde Muñoz, la orden de ataque a Nanawa.
El 4 de julio, a las 8.45, la artillería, los morteros y la aviación, con un intenso bombardeo, iniciaron la preparación del ataque. ¡Los aviones sobrevolaron el cielo de Nanawa, lanzando toneladas de bombas!
A las 9 se produjo una estruendosa explosión en el extremo Norte de la Isla Capitán Cristaldo (antigua Mojoli). ¡Era la señal del ataque!
En el sector Sur abarcó la zona de bosques Punta Sur de Nanawa, en el lugar denominado Punta Patiño, frente a las posiciones de la extrema derecha del RC, en el sector Norte, ataque en todo el frente del RI7º, desde la Isla Peña hasta el reducto inclusive.
Cuatro tanques apoyaron el ataque, dos en el sector Sur y dos en el sector Norte.
El ataque en el frente del 3ºCE se detuvo a escasa distancia de las trincheras del Escuadrón Gill Solalinde, tropas a cuyo cargo se hallaba la defensa del sector comprendido entre el linde Sur de la Isla Capitán Cristaldo y la Isla Peña inclusive, abandonaron la posición y se retiraron hacia el Sur, por fallas de dos ametralladoras Maxim (vetustos armatostes que eran encargadas de la defensa de dicho sector. En el mismo sector donde se desencadenó la ofensiva se contaba con 6 de estas armas fuera de servicio).
Las posiciones abandonadas fueron reconquistadas en la tarde, menos "Capitán Cristaldo" (Mojolí) que lo fue sólo el 5 de julio.


La artillería colaboró activamente en la defensa del fortín. Uno de los tanques fue incendiado por los tiros de nuestra artillería, y los otros, inmovilizados. En el contraataque, la artillería empleó todas sus granadas disponibles con tiro acelerado, en un desesperado fuego de apoyo y detrás del estallido de sus granadas, en el fortín Cristaldo, cayó sobre el enemigo, el batallón del Capitán Alfredo Plá, oficial de bravura legendaria y con furia digna de las más puras tradiciones guerreras paraguayas. La infantería se impuso decididamente en aquel entrevero con bombas de mano y armas blancas.
En Nanawa los bolivianos hicieron lo que el enemigo queria, atacar frontalmente una posición fortificada. El empleo de la artillería en masa, hizo más ruido que efecto. El ataque era apoyado constantemente por la artillería, eran precedidos por una barrera rodante de fuego, pero el alargamiento de los tiros se hizo a destiempo y los atacantes fueron víctimas de la defensa. El empleo de la barrera rodante de fuego, es tarea complicada; el alargamiento de los tiros debe indicarlo con precisión la infantería y los oficiales artilleros observadores.
El Comando boliviano realizó una maniobra de envolvimiento por el Sur de Nanawa, con un regimiento al mando del Mayor Pantoja pero fue atacado por el RC al mando del Capitán Lasclotas, que cayó sorpresivamente sobre este, machete en mano, y después de un corto entrevero el regimiento boliviano desapareció a machetazos.
Los atacantes lograron penetrar, con gran heroísmo y derroche de bajas, en varios sectores del sistema defensivo pero, agotados y diezmados por el esfuerzo realizado, fueron rechazados por el contraataque de las reservas. Aunque los bolivianos utilizaron la fuerza aérea y tanques como apoyo cercano y contaron, además, con una enorme superioridad en artillería, los ataques frontales no fueron tan exitosos como en la 1ra Guerra Mundial porque carecían de una coordinación precisa entre aviones, artillería, tanques y la infantería.
Para el día 06 de julio, el ataque había fracasado con más de 2000 bajas bolivianas en comparación con las 189 muertos y 447 heridos paraguayos. Fue la primera derrota importante de Kundt y le permitió a Salamanca retomar su crítica indicando que las operaciones debían hacerse economizando hombres. Kundt, ya desde junio de 1933, como consecuencia de las intrigas de los oficiales bolivianos bajo su mando, quería dejar su puesto, pero recién en septiembre puso su renuncia a disposición de Salamanca, la que no fue aceptada.
Por su desempeño en la defensa del fortín, el Tcnl Luis Irrazábal fue ascendido al grado de coronel.

Tanque “Vickers” destruido en la 2da Batalla de Nanawa

Aspectos estratégicos de la batalla



La maniobra que debió realizar el atacante con gran efectivo, era una gran demostración frontal, de inmovilización y desgaste, y lanzar por el cañadón del Sureste de Nanawa, un efectivo mínimo de 8 a 10.000 hombres al mando de un Jefe enérgico, obligando a la defensa, de reducido efectivo a batirse en dos frentes.
El Comando boliviano, mejor dicho el Grl Kundt, fue el "padre" de las batallas con fuerzas dispersas. Atacaban todos los sectores. Error grave del estratega alemán, de dispersar sus fuerzas en la vastedad del frente de operaciones. En vez de dispersar sus fuerzas, debió inmovilizar Nanawa y lanzar todas sus fuerzas sobre Gondra, Alihuatá, Arce, Boquerón, Isla Poí.
Con el empecinamiento sobre Nanawa y dispersión de sus fuerzas, Bolivia perdió la guerra.
Con el importante efectivo en el campo de batalla, es de suponer, que el Comando dispondría de importantes reservas, sin embargo, al producirse el abandono de un sector de la defensa, debió entrar en acción la reserva, con toda energía, pero no había reserva o un Jefe capaz de explotar la situación favorable momentánea.
La batalla de Nanawa fue un error estratégico del General Kundt. La caída de Nanawa, parodiando a Salamanca, hubiera significado, "un golpe en el dedo meñique de la mano izquierda".
La guerra se hubiera continuado después, en mejores condiciones.

Limitada acción ofensiva paraguaya en Gondra (11 al 15 Julio de 1933)


Entre los días 11 y 15 del mismo mes de julio, la 1ºDiv al mando del Tcnl Rafael Franco efectuó una ofensiva limitada en su frente aprovechando la concentración boliviana frente a Nanawa y el posterior fracaso del ataque. En esta acción se planeó la destrucción de la 4ºDiv boliviana al mando del Cnl Peñaranda. Fiel a su estilo de conducción, Franco abrió por el flanco sur una picada hacia la retaguardia enemiga y, contrariando los manuales militares, envió un regimiento a más de 20 km de su base compensando ese riesgo con los efectos multiplicadores que produce la sorpresa. El 11 de julio, el RI más un batallón de refuerzo avanzó por esa picada y al día siguiente cortó el único camino de aprovisionamiento boliviano casi en el puesto de mando de Peñaranda y su artillería divisionaria. Toda la sanidad de la 4ºDiv fue capturada, especialmente un importante parque de medicamentos. Aprovechando la confusión en la retaguardia, Franco lanzó un ataque frontal que penetró en las posiciones bolivianas.
Sin embargo, tres factores jugaron en contra de esta ambiciosa operación:
  • La masa de maniobra paraguaya en la retaguardia boliviana resultó ser demasiado débil para lograr rápidamente la desarticulación de las fuerzas enemigas;
  • La decisión inmediata de Peñaranda y Moscoso (Cte y JEM respectivamente) de ordenar la retirada de la 4ºDiv hacia Alihuatá abriendo una picada hacia el noroeste llamada Picada de Salvación
  • El clima frío que permitió que las fuerzas bolivianas subsistieran más tiempo con las reservas de agua disponibles al momento del ataque enemigo.
Cuando el día 15 de julio las fuerzas paraguayas cortaron finalmente la ruta de escape hacia Alihuatá, la 4ºDiv se había escurrido totalmente del cerco.
Esta operación, aunque no logró el resultado esperado, sirvió para elevar grandemente la moral de los soldados que junto a la resistencia en Nanawa había provocado la derrota de las fuerzas bolivianas.

Ataque boliviano al Fn Falcón (Rojas Silva) (03 al 06 de agosto de 1933)



El ataque al Fn Falcón - Rojas Silva planeado por Kundt tenía como objetivo cortar la ruta de abastecimiento de la 1ºDiv que defendía Gondra y aliviar la comprometida situación de la 4ºDiv. También tenía un objetivo psicológico y político: después del fracaso en Nanawa y la retirada de la 4ºDiv de Gondra, Kundt quería tomar el fortín mencionado haciéndolo coincidir con el 6 de agosto, día de la independencia de Bolivia para borrar la impresión del fracaso de su ofensiva y la pérdida de la iniciativa. Sin esperar los refuerzos para reconstruir sus mermadas y cansadas unidades, Kundt inició un ataque demostrativo general en todo el frente para ocultar su intención de ocupar los caminos Gondra - Pirizal y Pirizal - Falcón, llegando, en este último caso, el día 4 de agosto, a Campo Aceval, a 15 km de Falcón.
En forma independiente, el día 03 de agosto, dos regimientos de la 9ºDiv, el 18ºRI (al mando del My Condarco) y el 36ºRI (al mando del My Jorge Rodríguez), comandados por este último, salieron de Alihuatá y, abriendo una picada angosta para no ser detectados, salieron sorpresivamente el día 05 frente al Fn Falcón tras dos días de marcha agotadora. El ataque debía coincidir con otro en la zona de Campo Aceval.
Producido ese ataque distractivo, el 40RI paraguayo salió hacia el sur dejando un claro en la defensa del fortín por donde se infiltró la columna de Rodríguez, que salió de noche en la retaguardia de un escuadrón del RC Capitán Bado y llegó hasta el puesto de mando de su jefe, el Cap Nicolás Goldsmith que se salvó milagrosamente pues fue ametrallado mientras dormía. Iniciado el combate, las fuerzas bolivianas, que habían capturado las primeras líneas con facilidad, atacaron la segunda línea y pese al cansancio intentaron tomarla. Pero, perdida la sorpresa y enfrentando fuerzas que acudían de todas partes, el My Rodríguez, casi sin municiones y con sus fuerzas diezmadas, tuvo que retirarse a los montes cercanos donde, después de un breve descanso, dejó muertos y heridos y se retiró de vuelta hacia Alihuatá.
Kundt repitió una vez más el error de enviar fuerzas insuficientes a gran distancia, sin apoyo de reservas y con pocas posibilidades de lograr un resultado favorable pese a que en esta circunstancia se logró una sorpresa total. Fue esta la última acción ofensiva en el largo período desde Diciembre 1932 a Agosto 1933 donde Bolivia tuvo la iniciativa.

Ametralladores paraguayos en el frente
de Gondra del 11 al 15 de julio 1933
 

Ofensiva paraguaya, cambia la iniciativa – Derrota boliviana

 
A fines de agosto de 1933 Estigarribia, que había reorganizado sus fuerzas, restablecido el funcionamiento de sus servicios y levantado la moral ante las fracasadas ofensivas bolivianas, contraatacó, logrando varios éxitos menores pero preparatorios para lograr el aniquilamiento de las fuerzas bolivianas. A partir de este período las fuerzas paraguayas logran la iniciativa en las operaciones bélicas.
 

Acciones ofensivas paraguayas – Campo Grande y Pozo Favorito (01 al 15 septiembre de 1933)


Los ataques y contraataques en la zona Nanawa - Gondra debilitaron; al norte el sector avanzado de Alihuatá defendido por tres unidades bolivianas: el Regimiento “Ballivián” en Campo Grande, a la izquierda de Alihuatá; el Regimiento “Chacaltaya”, en el centro, sobre el camino Alihuatá - Arce; y una pequeña compañía del regimiento “Junín”, en Pozo Favorito.
La 7ºDiv paraguaya, al mando del Tcnl Ortiz inició la operación 08 de setiembre por la noche, a pesar de la persistente lluvia que dejaba fangosos los caminos y sendas en el tupido y espinoso bosque de la zona. Al comprobar el débil enlace entre ellas, realizó tres cercos separados, uno contra el “Ballivián”, que era el principal, y los otros dos, con unidades menores, contra el “Chacaltaya” y la compañía del regimiento Junín.
Las unidades bolivianas desde el día 13, hicieron desesperados esfuerzos para salir de los cercos, una lucha tenaz, por lo que el Comando envió en su ayuda al 4ºRI, al “Loa” y al “Ayacucho” trasladados desde Nanawa – Gondra, pero el “Loa” también cayó en el cerco y el “Ayacucho” no pudo alterar la situación. La aviación apoyó bombardeando a los sitiadores y lanzando vívere y municiónes a los sitiados. Tanto el Grl Kundt como su jefe de Operaciones, el Tcnl Toro, apreciaron erróneamente la intención, magnitud y la dirección principal del ataque paraguayo lo que produjo una mala distribución de las fuerzas bolivianas.
Tras días de sufrimiento por la falta de agua y el hostigamiento enemigo (el Tcnl Ortiz recurrió a todo tipo de personal para lograr mantener los cercos y debilitar a los bolivianos, ordenanzas, aguadores,enfermeros y aún enfermos convalecientes), el día 15 de septiembre los Regimientos “Ballivián” y “Loa” capitularon. Un total de 509 soldados, con 2 jefes, 11 oficiales, 3 médicos y 10 suboficiales se rindieron. La compañía del Regimiento “Junín” también se rindió. En el centro, el Regimiento “Chacaltaya” iba a correr la misma suerte, pero la aparición oportuna de los Regimientos “Lanza” y “Campos”, después de duros combates, abrieron una brecha por donde pudo escapar. Kundt ocultó los resultados al presidente Salamanca: no dijo nada de la captura de la compañía “Junín” (I/RI18) en Pozo Favorito, recalcó la liberación del “Chacaltaya” y con respecto a Campo Grande dijo: “Ocurrió un hecho absolutamente insospechado e inexplicable. Después de combate victorioso, considerables fracciones de los Regimientos “Loa” y “Ballivían” se dejaron rodear completamente”
En resumen: aprovechando que el ejército boliviano estaba concentrado en su ataque sobre Pirizal - Bullo y el cerco de Gondra, el Cnl Estigarribia pasó de la «defensa activa» al ataque golpeando en la zona que va desde Campo Grande a Pozo Favorito, al norte de Alihuatá. Este ataque, totalmente inesperado para el comando boliviano por el lugar y la velocidad de su ejecución, le planteó a Kundt una gran disyuntiva: continuar su ataque o postergar todos sus planes y reconocer de que había perdido la iniciativa y que ahora debía defenderse. Sin contar con elementos que lo justificara o no dando importancia a los informes de sus subalternos, creyó que el ataque paraguayo era de “de distracción”. Por eso, de mala gana, movió las reservas que estaban destinadas a su ofensiva trayéndolas desde Pirizal, Bullo y Gondra e incluso desde Nanawa, para romper los cercos paraguayos cuando estos ya se habían consolidados y era demasiado tarde. La batalla de Campo Grande fue el primer síntoma del cambio de estrategia del ejército paraguayo y un ensayo en miniatura de lo que vendría después. En mérito a su realización Estigarribia fue ascendido al grado de general de brigada.

Situación (fines de septiembre al 23 de octubre de 1933)

 
Los recientes resultados adversos le permitieron a Salamanca recomendar a Kundt no repetir los ataques como el de Nanawa, sugiriendo una estrategia defensiva, con el menor costo posible en vidas y materiales, que desgastase al enemigo hasta obligarlo a llegar a un tratado de paz razonable. Ya no pensaba, como un año antes, firmar en Asunción el final de la guerra.
El My Moscoso le manifestó al Grl Kundt el deplorable estado y la inferioridad de las fuerzas bolivianas luego de los combates de julio a septiembre y sugirió una retirada estratégica de 150 km, a la línea Magariños - Platanillos, hacer descansar allí a los soldados y concentrar previamente una fuerza de 80.000 hombres antes de retomar la iniciativa. Kundt objetó que eso significaría ceder muchos fortines y que Bolivia no tenía los recursos para crear una fuerza tan grande. Moscoso señaló que entonces existía el peligro de perder los fortines, los hombres y las armas.
El 10 de octubre de 1933, en su visita a La Paz, Kundt afirmó ante Salamanca y su gabinete: «No existe absolutamente posibilidad de derrota [...] podemos esperar con toda tranquilidad en nuestras posiciones fortificadas [...] con la seguridad de no perder terreno».
Aprovechando esta ausencia, el Tcnl Toro envió a Roberto Bilbao a los comandos de las grandes unidades para reunir opiniones desfavorables sobre Kundt para lograr su remoción.
Muy por el contrario, por el lado paraguayo, el presidente Ayala estuvo en la zona de operaciones el 03 de octubre para ascender a Estigarribia al grado de General. En esa reunión aprobó el Plan de Operaciones en la que el ejército paraguayo retomaba la ofensiva contra su par boliviano y se comprometió a enviar el máximo de recursos para llevarla a cabo con éxito, en gran parte debido a los éxitos en la batalla de Pampa/Campo Grande y Pozo Favorito. El Comando paraguayo se convenció de que estaba en condiciones de llevar a cabo una ofensiva general, iniciando de inmediato su preparación con la participación de todo el ejército.

El 11 de octubre de 1933, los representantes de Argentina y Brasil firmaron el Acta de Río de Janeiro en la que declararon que el conflicto del Chaco podía ser resuelto por medio del arbitraje. El Paraguay aceptó la propuesta pero Bolivia la rechazó.


Continuación de las acciones ofensivas paraguayas – Gondra – Alihuatá – Campo Vía ( 23 de octubre al 10 de diciembre de 1933)


Batalla de Alihuata y Campo Vía
(Colorado corresponde a Bolivia – Azules a Paraguay)
En el recuadro el Grl Estigarribia luciendo su nueva jerarquía.
 
La ofensiva paraguaya se desencadenó el 23 de octubre con ataques en todo el frente, estos eran casi diarios, obligando a los bolivianos a retroceder en todas partes. Estigarribia inició una serie de ataques contra la 9ºDiv boliviana, al mando del Cnl Carlos Banzer, en la primera fase del plan que era empujarla a sus líneas principales. Una vez fijadas las posiciones de los defensores, que opusieron una férrea resistencia, pasó a la segunda fase: rodear su flanco izquierdo, maniobra que encabezó la 7ºDiv paraguaya. Durante todo el mes de noviembre las fuerzas paraguayas avanzaron sobre el ala izquierda de la 9ºDiv desbordándola permanentemente pese a los refuerzos que enviaba Kundt que no se percataba de la enorme superioridad enemiga.
Los ataques paraguayos fueron ejecutados generalmente en forma de asaltos sorpresivos, sin apoyo de artillería ni de morteros, a cualquier hora del día en especial de noche. La lucha fue encarnizada en todas partes y las pérdidas fueron fuertes en ambos bandos. Los contraataques bolivianos con fuerte apoyo de artillería y de morteros, fueron sucesivamente rechazados.
Las unidades paraguayas demostraron gran movilidad, marchando, combatiendo, construyendo sendas y picadas, o cavando precarias trincheras, durante las 24 horas del día, a pesar de la deficiente alimentación, consistente casi exclusivamente en carne conservada, galleta dura y enmohecida, y mate cocido, tereré o mate amargo.
La situación del ejército boliviano se fue volviendo cada día más angustiosa ante sus continuos repliegues acosados permanentemente y el 13 de noviembre los bolivianos perdieron 424 prisioneros en Nanawa, viéndose obligados a replegar su ala Sur. Al día siguiente también replegaron su ala Norte, en Puesto J, y el frente se acortó.
El 03 de diciembre, aprovechando una fuerte tormenta que dificultaba la logística y las comunicaciones radiales, la vanguardia de esta poderosa masa de maniobra paraguaya llegó hasta los bordes del Campo 31 y cortó el camino Saavedra - Alihuatá colocando a la 9ºDiv en peligro de ser copada. Otras fuerzas paraguayas cortaron una segunda ruta que por Pozo Negro también iba hacia Saavedra. Viendo que no iba a recibir una ayuda masiva para contener el cerco en ciernes, Banzer decidió replegar su división por una tercera ruta que todavía quedaba libre. El fortín Alihuatá fue evacuado e incendiado noticia que se ocultó al pueblo boliviano. Los 7000 hombres de la 9ºDiv abandonaron silenciosamente sus seguras trincheras y exponiéndose al asedio enemigo y a la sed se dirigieron penosamente en dirección sureste, hacia la 4ºDiv que combatía en la zona de Gondra. Lo que Banzer desconocía era que el frente de Gondra, a cuya retaguardia se dirigía, se había roto por un sorpresivo ataque nocturno que por iniciativa propia realizó el Tcnl Franco y que la 4ºDiv boliviana también se estaba replegando hacia la misma zona donde convergía su división. La 9º y 4ºDiv bolivianas se encontraron en Campo Vía y el 10 de diciembre quedaron inmovilizadas por el doble envolvimiento de las fuerzas paraguayas. El mismo día el 7ºRC"Grl San Martín" capturó dos tanques bolivianos, ya en su retaguardia; uno de ellos sirve en la actualidad como pedestal al asta de bandera en la Plaza frente al Cabildo.
Kundt no se decidió a ordenar la retirada general, que hubiera sido la salvación del ejército y consideró alarmistas e incorrectos los informes de los pilotos y de Banzer ya que estaba convencido de que el ejército enemigo no estaba capacitado para llevar a cabo operaciones coordinadas con una gran cantidad de unidades (5 divisiones) en un frente tan amplio. Peñaranda, sin autorización de Kundt, había retirado inexplicablemente su división desde Kilómetro 21 hacia Saavedra, al sur, impidiendo la ayuda a Banzer. Kundt lo recriminó y ordenó que volviera a esa posición para colaborar en el escape de las dos divisiones cercadas. Banzer intentó abrir una picada para poder escapar pero la presión paraguaya, la espesura del monte, el calor y el cansancio de los zapadores bolivianos impidieron su concreción a pesar del apoyo aéreo recibido, que por error bombardeó al propio 50ºRI “Murgia” al mando del Cap Antezana Villagrán. Solo el RI “Lanza”, en una lucha feroz y con grandes pérdidas, logró abrirse paso pero muy pocos soldados lograron escapar.
El Grl. Estigarribia comprobando la actitud del enemigo estaba seguro de la victoria por lo que instó a sus unidades incrementar la presión sobre los bolivianos logrando el 11 de diciembre en horas del mediodía, que las dos divisiones cercadas, sin ninguna opción, tuvieron que rendirse.
Las pérdidas fueron importantes, murieron 2600 soldados y aproximadamente 7500 cayeron prisioneros (18 jefes, 170 oficiales, 7271 soldados), de un solo golpe, más de dos tercios de las mejores fuerzas fueron destruidas. Solo escaparon 1500 hombres, que en su mayoría pertenecían a las fuerzas de Peñaranda que no estuvieron dentro del cerco. Cuando se comunicó a La Paz que se había salvado Peñaranda, este nunca aclaró esta situación y la cosechó en su favor como si fuera el héroe de la jornada, por esa razón Salamanca lo promovió en lugar de Kundt, que fue destituído por el presidente Salamanca. 
Campo Vía fue el peor desastre militar boliviano en toda la guerra, el material capturado fue enorme y sirvió para armar a nuevas unidades paraguayas: 8000 fusiles, 24 piezas de artillería, 60 morteros, 1.000 ametralladoras, 2 tanques Vickers, muchos camiones y una gran cantidad de municiones. Las bajas paraguayas también fueron importantes: 1.000 muertos, 4.200 heridos, y unos 8.000 enfermos.
En la batalla habían intervenido unos 26.000 paraguayos y 17.000 bolivianos, fue la batalla más grande y sangrienta de la guerra.
El Presidente del Paraguay, Dr. Eusebio Ayala, que en esos momentos se encontraba en el frente, ascendió a Estigarribia a General de División.
El resto del ejército boliviano se vio obligado a efectuar un apresurado repliegue hacia Magariños, cediendo de esta forma los fortines Saavedra, Corrales, Sorpresa, Chañar, Muñoz, Tinfunque, Murgía, Samaklay, Cuatro Vientos. Muchos bolivianos estaban convencidos de que la guerra estaba definitivamente perdida para ellos.
En Muñoz, centro de operaciones del ejército boliviano en el sur, el día 14 de diciembre de 1933, a las 1000 horas, en medio del trajin para desalojar el fortín y destruir sus instalaciones, el destituido Kundt subió a un trimotor Junkers 52 del Lloyd Aéreo Boliviano y partió del Chaco para siempre. El Comando boliviano en el Chaco se replegó a Ballivián con su nuevo Comandante el Grl Enrique Peñaranda
Ese mismo día, a 50 km al este, con la presencia del Grl Estigarribia, la bandera paraguaya reemplazó a la bandera boliviana en el mástil del fortín Saavedra donde había ondeado desde su fundación, en el año 1924. El fortín Muñoz comenzó a incendiarse al atardecer del día 19 de diciembre y el día 20, luego de un ligero bombardeo de la artillería paraguaya, ingresaron lentamente los soldados paraguayos del RC “Grl San Martín”.

Fortín Saavedra – 14/12/1933
Fortín Muñoz – 20/12/1933

Armisticio del 19 de diciembre de 1933- 06 de enero 1934


El presidente Eusebio Ayala, presionado por los delegados de la Liga de las Naciones (la Comisión de la Liga telegrafía a Asunción desde La Paz informando que Bolivia aceptaba retiro de tropas, desmovilización, vigilancia de una policía internacional y el arbitraje). y previa consulta con el Grl Estigarribia, concedió un armisticio de diez días, que prácticamente duró más de quince. El presidente Ayala creyó que había ganado la guerra y que Bolivia, sin ejército, no tenía otra opción que capitular y solicitar la paz y, para dar tiempo a la diplomacia, que apreciaba tendría en cuenta los triunfos de su ejército, concretó este armisticio que el gobierno boliviano aceptó de inmediato (pero para ganar tiempo y poder reorganizar sus fuerzas).
La propuesta del Tcnl Franco de utilizar todos los camiones disponibles para avanzar rápidamente hacia Ballivián - Villa Montes y acabar con el resto del ejército boliviano no prosperó.
Esta suspensión de las hostilidades fue bien recibido por las tropas de ambos bandos, que mostraban la fatiga del combate realizado y ambos ejércitos aprovecharon esta tregua para reorganizar sus fuerzas (Hay opiniones encontradas en pro y en contra de este armisticio)
Durante el primer año y medio de guerra, Bolivia movilizó 77000 hombres de los cuales solo quedaban 7000 combatientes en el Chaco (la 7ºDiv). Del resto: 14000 habían muerto, 32000 fueron evacuados por heridas o enfermedades, 10000 cayeron prisioneros, 6000 desertaron y 8000 prestaron diversos tipos de servicios.
Con la urgencia del caso el Comando boliviano dirigió sus tareas a completar sus efectivos y a la creación de nuevas unidades para lo cual trasladaron al frente, desde el interior del país, los últimos refuerzos que habían empezado a preparar al comienzo de las hostilidades y nuevas incorporaciones con un pié de instrucción muy limitado.
Cuando el armisticio caducó, el nuevo ejército boliviano (2do Ejército) tenía un total de 18 regimientos, cuyos efectivos eran superiores al que había comandado Kundt un año antes y teniendo como base a Ballivián, que estaba totalmente fortificada.

Grl Estigarribia y Grl Peñaranda, los dos comandantes por el Paraguay y Bolivia respectivamente
que condujeron las operaciones de ambos ejércitos hasta el final de la guerra.
La fotografía corresponde a una de las tres reuniones mantenidas por ambos jefes al cese de las hostilidades










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